Los representantes de los nueve sindicatos del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), en un ampliado nacional, decidieron ayer unánimemente romper el acuerdo suscrito con Transatlantic Aviation Limited (TAA) y recuperar, agotando todos los medios, el 50 por ciento de las acciones de la compañía entregada al consorcio británico a título gratuito.
Aunque TAA manifestó que aún no devolverá el paquete accionario y que concluirá los trámites de la transferencia para luego recién analizar la solicitud de los empleados, éstos ya piensan en otras opciones para la reactivación del LAB.
Un grupo de dirigentes manifestó ayer a la Prefectura de Cochabamba que los trabajadores están dispuestos a retomar y apoyar la propuesta de esta instancia para reactivar la empresa, tras declaraciones.
El ampliado de la Federación Sindical de Trabajadores del LAB (Fstlab), al que asistieron dirigentes de todo el país, determinó además apresurar las consultas legales para hallar el mejor modo de que los trabajadores vuelvan a tener en sus manos el paquete accionario e iniciar otro plan de salvataje con la Prefectura o con otros tres inversionistas extranjeros que estarían interesados en inyectar capitales frescos a la empresa.
"Estamos consultando ya con nuestros asesores legales, vamos a seguir todos los pasos (para recuperar las acciones), pero la decisión de los trabajadores es definitiva, TAA no va más con nosotros", dijo el secretario de Relaciones del Fstlab, Gustavo Viscarra.
Fuentes de los trabajadores indicaron que existe preocupación en la empresa porque fueron informados que TAA no está dispuesta a entregar las acciones gratis, sino pedir un monto por ellas. Es por esto que los representantes del consorcio estarían buscando concluir la transferencia de acciones, que aún son de Ernesto Asbún, para ejercer la propiedad y negociar.
Propuestas
Los trabajadores del LAB recibieron ayer con entusiasmo, pero cautos, las declaraciones del prefecto Manfred Reyes Villa, quien dijo, tras una reunión el martes con el presidente Evo Morales, que la Prefectura está dispuesta a retomar su planteamiento para reactivar la compañía.
Añadió que existe la posibilidad de inyectar 20 millones de dólares para el salvataje y que esto fue hablado con Morales quien, posiblemente, llegue este sábado a Cochabamba para dialogar sobre el tema.
"Nosotros como trabajadores hemos ratificado nuestro acuerdo con que la Prefectura mantenga el interés en el LAB, pero que depende del decreto que debe emitir el Gobierno facultando la administración de la empresa a las cuatro o cinco prefecturas interesadas en el reflotamiento del LAB", indicó Viscarra.
Añadió que respecto a las otras propuestas de tres inversionistas extranjeros, tras la experiencia con TAA, los empleados "vamos a estudiar esta vez con más calma, cerciorándonos de toda la documentación que debe acreditar, personería jurídica y todo aquello con lo que no ha cumplido TAA", dijo.
Pasajeros protestan en Madrid
Un grupo de unos 15 pasajeros del LAB esperan en el aeropuerto de Barajas la salida de su vuelo a Bolivia desde hace varios días, tres de ellos desde el pasado sábado, "sin haber sido prácticamente atendidos", según explicaron a Efe.
La aerolínea anunció que operaría dos vuelos semanales a España, los lunes y jueves, aunque el primero lo realizó el pasado sábado, 19 de agosto, y desde entonces sólo ha partido un vuelo de Madrid hacia Santa Cruz, ese mismo día, según explicaron fuentes de la compañía.
Dos de las pasajeras paradas, una de ellas acompañada por una hija de pocos años de edad, explicaron que intentan volar a Bolivia desde el pasado sábado, cuando al llegar al aeropuerto les comunicaron que su vuelo no saldría ese día y no les concretaron cuándo lo haría, por lo que decidieron esperar en la terminal, donde permanecieron "durmiendo en el suelo" hasta el lunes.
Esta niña fue llevada por su madre al servicio médico del aeropuerto "porque se encuentra mal, muy cansada", y otro miembro del grupo, un chico recién operado en Madrid, acudió también al servicio médico al sentir dolor en la zona intervenida, lo que atribuyó "al transporte de maletas de un lado a otro" y a las horas de espera en las sillas del aeropuerto.
La madre de la hija pequeña y la otra pasajera aseguraron también que "no apareció absolutamente nadie de la compañía en dos días, ni nadie nos ofreció alojamiento ni comida", hasta que contactaron con la oficina de la compañía en Bolivia, que envió a una persona a comprobar su situación, que aprobó enviarlas a un hotel a pasar la noche.