Nuevo Laredo | Ap.- Numerosas familias mexicanas que escaparon al huracán Rita han comenzado a llegar a la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo en automóviles, camiones y camionetas, algunos de ellos cargados con animales domésticos, neveras y aparatos de televisión, para pasar los días de la tormenta con sus familiares al sur de la frontera.
Pero tras el largo y caluroso trayecto desde ciudades de la costa del golfo como Galveston, South Padre Island y Corpus Christi, su éxodo fue retrasado en la frontera porque cada vehículo debe tener un permiso temporal de importación emitido por el gobierno mexicano, lo cual implicaba una espera de alrededor de una hora como promedio.
Millares de mexicanos viven y trabajan en Texas, pero tienen familiares e incluso a veces segundas residencias en México.