La población de Quillacollo se ha declarado en estado de emergencia a la espera de lograr la contraparte del 40 por ciento de los más de dos millones de bolivianos de la Prefectura de Cochabamba para la construcción de un moderno matadero para el valle bajo.
Una comitiva encabezada por el alcalde municipal de Quillacollo, Ricardo Mercado, y parlamentarios representantes de esa región sostuvieron ayer una reunión con el prefecto de Cochabamba, Ramón Daza, para dialogar sobre este tema.
Mercado dijo que la construcción del matadero dará lugar a que los matarifes tengan todas las comodidades para que realicen el faenado del ganado vacuno y ovino, porque en estos momentos este proceso se realiza clandestinamente y en situaciones poco higiénicas.
"Esperamos lograr la contraparte, porque, como municipio, estamos cediendo el terreno y el 60 por ciento de los recursos para hacer realidad esta obra de mucha importancia para todos los pobladores del valle bajo", sostuvo.
En pasados días, el Consejo Departamental aprobó, en mayoría, hacer realidad el proyecto, previo estudio por la Dirección Jurídica y de Desarrollo Productivo de la Prefectura. La maqueta del caso ya fue presentada por las autoridades municipales.
Para la construcción de todo el proyecto del matadero, se requieren más de 2 millones de bolivianos, por lo que solicitan el apoyo de la Prefectura, sostuvo Mercado.