EEUU | Ap.- Más allá de sus dificultades políticas, Ecuador y Bolivia gozan de "estabilidad macroeconómica" que debe ser la base de un consenso para un futuro sin sobresaltos, declaró ayer Anoop Singh, jefe de la división para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Es de gran importancia que un país en incertidumbre política tenga estabilidad macroeconómica", dijo Singh hablando con reporteros en el contexto de la asamblea anual que el Fondo celebra conjuntamente con el Banco Mundial (BM).
Ecuador ha cambiado de gobierno en abril y Bolivia en junio, al caer abruptamente sus gobiernos de turno. En medio de violentas protestas populares, en Ecuador, el Congreso destituyó al presidente Luicio Gutiérrez y en Bolivia, el Congreso aprobó la renuncia que presentó Carlos Mesa por ingobernabilidad.
En Bolivia habrá elecciones presidenciales en diciembre y Ecuador en la segunda mitad del próximo año.
El FMI ha proyectado para este año un crecimiento económico para Latinoamérica del 4,1 por ciento y para 2006 de 3,8. Para Bolivia, el Fondo calcula un 3,9 y 2,5 respectivamente, y para Ecuador 2,7 y 2,8.
"Entonces, el crecimiento en ambos países es sustancialmente positivo, y sus mercados financieros están en calma", dijo Singh.
"Eso es una gran ventaja".
Según el economista de origen indio, es cierto que Bolivia y Ecuador "necesitan de un consenso firme para poner en efecto las reformas que van a maximizar el uso de sus ricos recursos naturales... de forma que se beneficie a toda la población".
"Estoy convencido de que quien esté en el poder en estos momentos en esos países está tratando de lograr esa meta", comentó.
Singh dijo que Ecuador ha aprobado para el próximo año un presupuesto que "es fuerte, con una proyección de superávit primario cerca del 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) y está tratando con firmeza de encarar las presiones" que tiene el país.
Bolivia, dijo, "tendrá una importante elección muy pronto y hay que tener en cuenta que esa votación ocurrirá en un periodo de estabilidad macroeconómica".
"Ese debe ser el entorno que permita un consenso para el futuro... que propicie el mantenimiento de esa estabilidad en ambos países", dijo.