Aunque los problemas ecológicos son tan antiguos como el hombre, milenios y siglos tuvieron que pasar para que los habitantes de este planeta empiecen a tomar conciencia de que "no se puede sacudir una flor sin perturbar una estrella".
Las relaciones de los seres humanos con su entorno, con plantas y animales, eran evidentes y muchas veces sutiles o invisibles.
Todavía en la Edad Media, se dice que un mono podía atravesar Europa saltando de árbol en árbol. Los centros poblados empezaron a crecer de manera paralela al crecimiento demográfico, y la Revolución Industrial disparó este fenómeno haciendo que las ciudades adquieran perfil de grandes urbes. Ahora, los europeos conservan como verdaderos tesoros los pocos bosques que les quedan y penalizan de la manera más severa a los arboricidas que talan o podan árboles sin el visto bueno de las autoridades ambientales. En los años 60 y 70 cobraron en Europa gran fuerza los llamados "partidos verdes", logrando significativa representación parlamentaria, pero hoy se muestran muy disminuidos con la globalización, que es como una luz verde para que los depredadores del medio ambiente se multipliquen y cometan miles de crímenes que quedan en la impunidad.
En Bolivia fueron los pueblos aborígenes los primeros ecologistas, pues su modo de vida y su cosmogonía eran consonantes con los ritmos y el equilibro de los ecosistemas. En el proceso de la fundación de la República, podemos considerar al Libertador Bolívar el pionero del ecologismo, pues fue su genio visionario el primero en promulgar leyes relacionadas con la preservación de bosques y auquénidos en el altiplano, que habían sido diezmados por los conquistadores españoles, los primeros grandes depredadores y saqueadores de recursos naturales que tuvo el Nuevo Mundo.
La Historia del Ecologismo en Bolivia figura como parte del temario que debatirá el Primer Encuentro Departamental de Ecología y Recursos Naturales, evento que se realizará el próximo sábado 24 de septiembre, a partir de horas 9.00, en la Federación de Maestros Rurales, por convocatoria del Movimiento Ecologista Pachamama Universal.
Diagnóstico medioambiental de Cochabamba, Educación Ambiental, proyectos, propuestas y experiencias, son otros puntos del temario. Pero también está la idea de intentar un registro de las organizaciones ecologistas cochabambinas que en la teoría o en la práctica se preocupan por el tema.
Que yo sepa, este es el primer intento de buscar reunir a los ecologistas cochabambinos con el propósito de diseñar y ejecutar estrategias de acción, frente a las constantes agresiones que vienen sufriendo el medio ambiente y los ecosistemas urbanos y rurales. Estas acciones depredadoras se dan, en muchos casos, por ironía, con la complicidad de las mismas autoridades responsables de velar y hacer cumplir las leyes ambientales en vigencia.
En una nota reciente publicada en estas mismas páginas, apunté que resulta muy desigual la batalla que libran arboricidas y ecologistas, pues los primeros llevan las de ganar porque cuentan con la impunidad que les otorgan las autoridades y, por otro lado, armados de machetes, hachas y motosierras, atemorizan a los vecinos sensibles a las cuestiones ecológicas e incluso amenazan y agreden a los periodistas que dan abertura informativa sobre sus actos vandálicos.
El Encuentro de Ecología y Recursos Naturales tendrá que tomar en cuenta, de manera ineludible, la necesidad de una contraofensiva, antes de que los arboricidas conviertan Cochabamba en un gran erial irreversible.