Así como otras personas tienen su sueño americano, o su sueño español, o su sueño cochabambino, yo tengo mi sueño cruceño y me iría a vivir a Santa Cruz en el caso de que Evo Morales subiera a la Presidencia de la República, y La Paz se convirtiera en la Capital de la Coca o en la Capital de la Caca. Iba tejiendo este sueño cuando timbró el teléfono y escuché una dulce y melodiosa voz.
Hola colla opa, ¿qué fue que no viniste a Santa Cruz para la fiesta, como me habías prometido?
Perdón, señorita, ¿con quén tengo el gosto de istar hablando?
No te hagás más opa de lo que sos, bien que sabés con quién hablas y no vengás a hacerte el colla educado conmigo y decime de una vez si venís o no a Santa Cruz.
Vas a discolpar, señorita croceña, pero me parece qui no te podré salodar en to día por mis ocopaciones y porque hoy debo ejecotar o más bien colmenar varios actos de corropción admenestrateva en la sede del gobierno, especialmente en la Alcaldía.
No sabés lo que te perdés, cola corrupto, por no venir hoy a Santa Cruz porque habrá Te Deum en la Catedral y desfiles donde podrías haber admirado la belleza y el donaire de las peladingas.
¿Y no sabes, señoreta crociña, si habrá también on desfile con siñoras de la Alta Edad Media? A lo mejor me estoy anemando a viajar en Aire Flot.
Esa aerolínea no funciona en Bolivia porque es la línea bandera de Rusia, ¿no lo sabías, colla de Achacachi?
Es qui no mi comprendes, señoreta oriental; para los cholos elostrados como yo la Aire Flot, no es aerolínea, es ona flota, o si prefieres on autobos.
No tenés remedio, colla atravesao, tenías que ser de Achacachi, y si un día venís a Santa Cruz vas a hacer sólo papelones y todo será pa" mi vergüenza; quedáte nomás a vivir en La Paz con el Evo y ese que vos llamás el Mallku, el Alejo Veliz y tus cholitas como la Vernaculita.
No puesss, siñoreta crociña, ostid sabes que tengo me derecho a soñar qui algón día mi trasladaré a Santa Cruz dondi el otro día he vesto que es ona hermosa ciudad; he entrado a la Catidral y lleno estaba la gente. Pregonté por il Cardinal Tirrazas y josto esos días se había ido a Alemania. ¡Quí hermosa está la Plaza e sos restorantes e sos caféses con sos artestas y escretores e no te digo nada de sos bellas mojeres porque te podrías ponirte cilosa.
Bueno, collita opa, ya me aburriste, ¿venís o no venís a Santa Cruz?
Ti prometo que iré a Santa Cruz a beber con me familia si es que el Evo ganara en las ilecciones, y lo que tienes qui hacer is conseguerme la visa del nuevo Prefecto y mi engreso a la Joventod Croceñista y a la Comparsa de "Los Tauras", además de me traspaso a los Devotos de la Vergencita de Cotoca sen abandonar a me Vergencita de Orkopeña.