Panamá | EFE
El Gobierno de Panamá pretende iniciar una nueva etapa histórica del país tras la aprobación en referéndum de la ampliación del canal interoceánico que atraviesa por su territorio el istmo centroamericano.
"Hemos sentado las bases para construir entre todos un mejor país" y se abre ahora la posibilidad de "superar la vergüenza de tener una nación en la que el 40 por ciento de sus hijos vive en la pobreza", dijo el presidente panameño, Martín Torrijos, tras conocerse el resultado del referendo celebrado el domingo.
El proyecto aprobado supone la construcción en el canal de un tercer juego de dos esclusas, más grandes que las actuales, mediante una obra que supondrá una inversión de 5.250 millones de dólares, la creación de miles de puestos de trabajo y que durará ocho años a partir de 2007, año en que deberá iniciarse su ejecución.
El Gobierno y los representantes de otros sectores políticos, sociales y económicos que han defendido este proyecto han asegurado que su realización conllevará un desarrollo que convertirá a Panamá en "un país del primer mundo".
De hecho, el canal, construido de 1904 a 1914 por Estados Unidos, que lo administró hasta 1999, le ha proporcionado a Panamá una clara ventaja comparativa en la región en términos de Producto Interior Bruto (PIB) por habitante (2.246 dólares), sin necesidad de desarrollar ninguna otra industria que no esté relacionada con la explotación de la vía interoceánica.
Actualmente, el país se encuentra además en una de sus mejores situaciones de bonanza económica gracias a recientes inversiones en el sector turístico y a una febril revolución inmobiliaria en la capital, favorecidas en parte por la congelación de los raquíticos salarios que se pagan por la prestación de servicios básicos.
En este contexto, las perspectivas de crecimiento económico para este año y los siguientes es superior al 7 por ciento.
En Panamá, no obstante, alrededor del 40 por ciento de la población vive en situación de pobreza, y de ellas, el 16,6 por ciento subsisten en situación de pobreza extrema, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Actualmente, el 5 por ciento del transporte del comercio mundial transcurre por el canal panameño, de 80 kilómetros de longitud, que une los océanos Pacífico y Atlántico.
Actualmente, casi un tercio de los 12.000 millones de dólares del PIB panameño lo genera la actividad del canal y su entorno.
El Gobierno panameño pretende aumentar los ingresos que deja el canal mediante un incremento del tráfico, posibilitado por las nuevas esclusas, y el aumento de las tarifas de peaje.
Los opositores al proyecto de ampliación del canal aprobado en referendo sostienen, entre otros argumentos, que su ejecución va a ocasionar un endeudamiento insoportable para el país, que va a repercutir negativamente en las condiciones de vida de sus ciudadanos.
BENEPLÁCITO
Fuentes diplomáticas estadounidenses aseguraron que su país "da la bienvenida a la decisión de los panameños" y está muy interesado en el proyecto y sus posibilidades de negocio.
"Es una gran oportunidad para los inversionistas estadounidenses", añadieron las fuentes y consideraron además que la ampliación del canal "va a proporcionar grandes facilidades al transporte marítimo de Estados Unidos".