| PIPOCAS |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tregua obligada
| | Persiste el atrincheramiento de ambas facciones en cada uno de sus teatros de operaciones y pasadas las fiestas la nación se verá otra vez presa de las dificultades que la mantienen a la zaga de sus pares del continente.
Si considerábamos ayer que la cumbre política anunciada por el gobierno y para la que, a decir del Ministro de la Presidencia, se ha cursado invitaciones a los prefectos y líderes cívicos, aunque sin señalamiento de lugar y fecha, había perdido su razón de ser en virtud de los últimos acontecimientos, hoy debemos señalar que no estábamos equivocados y que, más bien, todo indica que tal encuentro dejará de efectuarse, lo que a su vez prolongará indefinidamente la confrontación entre el régimen en ejercicio del poder público y la oposición, encarnada en las primeras autoridades y los representantes de la sociedad civil de los departamentos del oriente y sur del país, a falta de partidos u organizaciones que sirvan de contrapeso o equilibrio a la política oficial en la palpitante materia de la reforma constitucional como en otras de segundo orden, pero no por ello menos trascendentales.
El estancamiento de la Asamblea Constituyente luego de que el Presidente del Senado echara por tierra un acuerdo preliminar en su seno para zanjar el conflicto desatado por la modalidad de voto aprobada; la amenaza de un connotado parlamentario del Movimiento al Socialismo de conservar en la persona de un militante de esta fuerza la titularidad del Senado a base de presiones callejeras; la propuesta del jefe del Estado de implementar autonomías provinciales, cantonales e indígenas y la convocatoria a un cabildo popular en la ciudad de El Alto para respaldar a los actuales gobernantes y en particular a la mayoría simple para la elaboración de una nueva carta fundamental, en efecto, no hicieron otra cosa que remarcar la distancia y las diferencias que separan a aquellos y los sectores que les son afines, de las primeras autoridades y cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y parcialmente Cochabamba, quienes por su lado parecían haberse puesto a observar el cambiante escenario inmersos en el espíritu propio de estas fechas, aunque aprestándose quizá a relanzar su discurso al inicio de la próxima gestión.
Es decir que persiste el atrincheramiento de ambas facciones en cada uno de sus teatros de operación, pese a las protestas de no injerencia del Ejecutivo en la Constituyente --a la que inclusive el segundo mandatario se permitió sin un mínimo de rubor instar a que resolviese por sí sola el problema de la modalidad de votación, horas después de que su correligionario y titular del Senado lo deshiciera todo--, y al reconocimiento, de parte tanto de Evo Morales como de Alvaro García, de la legitimidad del planteamiento de las autonomías departamentales y no de otro tipo o alcances, según consulta a la población realizada el año pasado, aparte de las manidas pero ya poco o nada creíbles seguridades de respeto al sistema democrático y vigencia del estado de derecho.
Pasada la tregua obligada por las fiestas de la Navidad y el advenimiento de un nuevo año la nación se verá, pues, otra vez presa de las dificultades que la mantienen a la zaga de sus pares del continente.
| |
|
|
|
¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
|
|
|
|
|