|
DESAFÍO | Los tradicionales juguetes hechos en las cárceles ahora tienen un aspecto mejorado y se exportan a Europa
|
Internos levantan vuelo con juguetería
|
| Texto: Katiuska Vásquez P.
Fotos: Daniel James W.
Mesas repletas de diminutos listones, un rechinar constante de máquinas y una treintena de obreros inmersos en una faena similar a la de los alfareros se unen para darle forma a la madera. La dinámica corresponde al taller que desde hace tres meses quiebra la rutina de las cárceles de San Sebastián varones y mujeres, donde nació el primer Centro de Capacitación y Producción Artesanal.
Hoy el espacio está abocado a la fabricación de juguetes destinados al mercado Europeo, donde las artesanías hechas por los 30 internos, 15 mujeres y 15 varones, es bien valorada. A pocos días de Navidad la empresa trabajo sin pausa para cumplir con el pedio de más de 200 juguetes made in Bolivia.
Una peta y un camión tipo volqueta labrados con madera de pino fueron los primeros productos de exportación. Las replicas abandonan el taller después de cumplir con rigurosas normas de calidad, pues deben tener el mayor parecido con los vehículos originales. Por eso, las artesanas se esmeran en perfeccionar su obra con la ayuda de un conjunto de moldes, cuenta el representante del Centro, Roberto Vildoso.
El sueño que dio vida al Centro contó con el impulso de la fábrica Romana de Sacaba, que como pocas creyó en la mano de obra que está postergada en los penales. En su camino para instalar el taller en la cárcel de San Sebastián mujeres tuvo como aliados a los internos que habilitaron un espacio para colocar sus equipos y las mesas de trabajo, añade el jefe de producción, Iván Arévalo.
Antes de tomar los moldes que dan forma al camión y la peta los artesanos tuvieron que robarle tiempo a su descanso o a sus otras ocupaciones. Ese, fue el caso de Fátima (nombre ficticio), una interna que antes atendía una cabina telefónica pero tras aprobar la fase de selección y recibir 100 horas en capacitación entró a la juguetería.
"Hemos saltado los muros hacia un sueño. Esta Navidad es un nuevo amanecer. Hemos hecho que el encierro no sea un obstáculo para seguir adelante", relata Roberto Vildoso, a tiempo de recordar la cara de asombro de sus compañeros cuando fabricaron el primer camión, que los empujó a desafiar el encierro y reconocer que son una solución para las empresas aquejadas por falta de mano de obra calificada.
POTENCIAL LABORAL
En Cochabamba, existen unas 1.700 personas privadas de libertad. Se estima que el 80 por ciento de ellos están recluidos por delitos de la Ley 1008.
La mitad de la población penal está inscrita en terapias ocupacionales o educativas, según datos de los internos.
Sin embargo, una de las barreras para que el empeño de los internos se plasme en emprendimientos como el Centro de Producción Artesanal es la falta de apoyo estatal y privado.
El Centro de los penales San Sebastián se levantó con el potencial laboral de los internos.
La población penal que participa en el Centro realizar tareas logísticas, administrativas y cada vez incursiona en nuevas facetas.
Hoy es común que las internas manipulen las maquinas de la empresa y otras donadas por Ayni Ruay con familiaridad.
EL TRABAJO ALIVIA EL ENCIERRO
1. "Aprenden todos"
INTERNO Y CAPACITADOR
El proyecto del Centro surgió de unos compañeros. Nos motivó un factor social y hemos seguido hasta que la gente se capacite en todo el trabajo manual y de maquinaria. Aquí todos saben hacer todo.
Mi función es enseñar a usar las maquinarias aquí todos aprenden de todo. Soy, un artesano, pintor y vamos a ver hasta dónde podemos llegar.
2. "Nos distrae de problemas"
INTERNA Y ARTESANA
Nos pasaron clases para capacitarnos en la artesanía de juguetes. Al principio parecía difícil armar la canina o la carrocería ahora se tarda una hora.
La juguetería nos distrae, no estamos pensando en el encierro o en los problemas. Sacamos para la comida y las deudas, porque el prediario no alcanza ni llega a tiempo. Acá hay gente que no tiene ni para comer.
TRABAJO Y SUBSISTENCIA
"Hay mano de obra disponible en los penales pero eso no significa que se le deba pagar menos", cuenta el jefe de producción del Centro, instalado en la cárcel de San Sebastián mujeres.
Los camiones y petas se han convertido en una fuente de ingresos para las internas, que les permite tener un presupuesto para su alimentación y saldar las deudas con pequeños acreedores que les proveen de artículos de primera necesidad.
El trabajo también les permite acumular puntos y en un futuro beneficiarse con medidas como la redención, que permite que la personas reduzca un día de condena por un día de trabajo.
PROTAGONISTAS Y SU CAPACIDAD
170 Unidades de camiones en la primera producción del Centro.
30 Internos y artesanos tienen empleo
200 Son los primeros juguetes de exportación
|