|
Pentágono muestra arma de rayos que causan sensación de quemadura |
| 25-01-2007 - 14:53 h. |
| Washington | EFE
El Pentágono presentó públicamente un modelo de una nueva arma, denominada "active denial system", que no es letal pero emite rayos de baja frecuencia que causan en la piel una fuerte sensación de quemadura, que podría entrar en operaciones en 2010.
"Esta es una tecnología innovadora que dará a nuestras fuerzas una capacidad que ahora no tienen", afirmó Theodore Barna, un funcionario de la oficina de sistemas y conceptos avanzados en el Pentágono.
"Esperamos que las fuerzas armadas lo sumen a su equipo de labor", lo que "podría ocurrir ya en 2010", añadió.
El sistema, conocido como ADS por sus siglas en inglés, consiste en un emisor de haces de ondas que son de frecuencia más baja que los rayos X pero más alta que las de microondas.
Las ondas de ADS son de 94 gigahercios (3 milímetros), comparadas con las de 2,45 (12 centímetros) de un horno común de microondas.
Más del 80 por ciento de la radiación es absorbida por la capa superior de la piel, que se calienta como si estuviese en contacto con un objeto a unos 55 grados Celsius.
El equipo mostrado el miércoles en la base Moody de la Fuerza Aérea, en Georgia (EEUU), está montado sobre un vehículo Humvee, y usa una antena rectangular para dirigir el rayo invisible hacia su objetivo.
La unidad de energía de algo voltaje y el equipo generador de haces dan al arma una eficacia a más de 500 metros.
Esta tecnología otorga a los militares de Estados Unidos "una alternativa muy necesaria al mero pasar de la gritería al tiroteo", dijo el coronel de la Infantería de Marina, Kirk Hymes, que está al frente de la Dirección Conjunta de Armas No Letales en el Pentágono.
Hymes, cuya oficina ha supervisado el desarrollo y prueba de los ADS y decidirá sobre su envío a puntos conflictivos, señaló que los sistemas existentes diseñados para no matar, como las balas de caucho, "funcionan a poco más que la distancia de una pedrada".
El Pentágono ha gastado ya 60 millones de dólares (45 millones de euros) para el desarrollo del ADS en los últimos cinco años, en un contrato con la empresa Raytheon.
Desde que hace unos tres años se conocieron los primeros informes sobre el ADS, hubo quienes criticaron el arma alegando que puede causar daños permanentes si no se usa de manera correcta, o que algunos objetos como llaveros, anillos, pendientes o gafas podrían calentarse hasta el punto de causar quemaduras graves.
Los oficiales en Moody invitaron el miércoles a los periodistas a que se sometieran a la prueba con ADS: y, a una distancia de varios cientos de metros, según relataron los participantes, la sensación es similar a la del calor de un horno muy caliente, demasiado dolorosa como para soportarla sin correr alejándose.
El Pentágono sostiene que más de 10.000 personas se han sometido a pruebas con el arma desde hace más de 12 años. En esas pruebas se alcanza el umbral de dolor en tres segundos, y ninguna persona ha soportado los rayos más de cinco segundos.
El hecho de que la onda sea tan corta, según los técnicos, garantiza que no se dañan órganos interiores, que podrían ser afectados por la exposición a ondas más largas.
|