Brasilia | Ap.- El gobierno del presidente y candidato a la reelección Luiz Inacio Lula da Silva lanzó ayer un ambicioso plan de desarrollo económico y social de Brasil para las próximas dos décadas y que llama a construir "una concertación" entre los tres poderes.
El plan fue presentado durante una reunión en el palacio presidencial del llamado Consejo de Desarrollo Económico y Social (CDES), una instancia creada por el gobierno en 2003 y que integran 102 consejeros, desde ministros hasta empresarios y representantes de movimientos sociales y trabajadores.
"Aún tenemos mucho por hacer...pero no podemos perder la oportunidad que nosotros mismos creamos...para ser una potencia", dijo Lula en un discurso durante el Consejo, de cuyos trabajos en reuniones bimensuales salió el plan presentado en la jornada.
Según el proyecto, en un documento de 17 páginas, Brasil debe tener como meta desde el próximo año y hasta 2021 una tasa de crecimiento promedio anual de 6 por ciento, una tasa de interés que progresivamente se reduzca de 10 a 3 por ciento, crear entre 100 mil a 150 mil puestos nuevos de trabajo cada mes y cumplir "de manera sistemática" las metas de inflación que se fijen.
El plan también incluye temas que van desde la seguridad pública y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos hasta fomentar una "concertación" entre los tres poderes y el sector público y privado para poder llevar adelante ese programa de desarrollo.
Lula, sin ahorrarse elogios sobre su Gobierno, indicó que su compromiso con la reducción de la inflación era "definitivo".
"Si depende de mi trabajo y de mi fuerza la inflación será recordada por las futuras generaciones como los dinosaurios son recordados hoy por la población brasileña", dijo el mandatario, favorito en las encuestas para ganar las elecciones del 1 de octubre.