La Paz | La Prensa
El peor año de The Strongest en la historia liguera casi ha terminado (le queda la agonía de tener que jugar dos partidos sólo por cumplir) y de la manera más estrepitosa: último en la tabla, lo que de por sí es bastante humillación para un grande, y eliminado de la ronda final, algo que no tiene que sorprender a nadie porque es algo que se veía venir.
El equipo que nunca fue, porque como tal jamás existió, terminó enterrado ayer por La Paz Fútbol Club (1-0), que en el último minuto del partido convirtió el tanto de la victoria, acrecentó sus aspiraciones de clasificación y de paso le dio al "Tigre" el empujón final hacia el abismo.
El partido en Miraflores era de vida o muerte. Por eso los dos lo jugaron con miedo. Pero a la larga fue The Strongest el que sintió más la presión y eso, sumado a sus habituales incapacidades, terminó haciendo que cavara su propia tumba frente a un La Paz más calmado y que, en el momento que menos pensaba, aprovechó de la opción que tuvo para dar el batacazo.
Al "Tigre" de ayer hay que reconocerle una cosa: haber querido cambiar la historia. Lo otro, el no haber podido, es únicamente consecuencia de los factores futbolísticos: una formación nula en el sentido colectivo (no hubo técnico capaz de armar una estructura mínimamente sólida) y unas individualidades con ausencia de jerarquía, jugadores a los que la camiseta les quedó grande, aunque no sea precisamente culpa de ellos, sino de los que los trajeron.
La opción más cercana al gol de la que dispuso el "Tigre" fue a través de un tiro libre ejecutado por Heman Soliz, cuyo potente derechazo mandó la pelota a pegar en el travesaño.
En cambio, La Paz tuvo al menos tres: un par de Cortez, bien conjuradas por Issa y un mano a mano en el que el golero "atigrado" ganó frente a Gualé.
Todo eso antes de que, a los 45 minutos, un centro que aparentemente no llevaba peligro, fuera recogido por Hernández -aprovechando una falla de Soliz- para anidar el balón en el fondo del arco.
Fue el final de la crónica de una eliminación anunciada. The Strongest -el Tigre de siete vidas- no pudo dar vuelta a tan mala racha. La cuestión es que nunca tuvo con qué y hoy lo está pagando muy caro.