México | AP
El cardenal primado de México, Norberto Rivera, exhortó ayer a un sacerdote acusado de abuso de menores que se entregue a la justicia, al tiempo que rechazó la acusación de que protegió al prófugo.
Rivera dijo que el reverendo Nicolás Aguilar, acusado en California de abuso de menor, perjudicaba a la Iglesia al evadir su detención.
"Le pido al padre Nicolás Aguilar Rivera, en donde quiera que se encuentre, que por bien de su propia conciencia y para evitar un mayor daño a la Iglesia, responda ante las autoridades competentes de los terribles crímenes que se le acusa", dijo Rivera en un mensaje después de la misa dominical en la catedral. "Si alguien ha sido víctima de este sacerdote, sabrá poner la denuncia correspondiente".
Abogados estadounidenses han iniciado juicio en una corte de Los Ángeles en el cual alegan que Rivera se asoció con el cardenal de esta ciudad, Roger Mahony, para proteger a Aguilar.
En la denuncia, Joaquín Aguilar Méndez, de 25 años, dijo que fue violado por Aguilar en México en 1994 después que el sacerdote cometió los otros presuntos abusos en Los Ángeles. La denuncia fue respaldada por la organización Red de Sobrevivientes de Abusos de Sacerdotes, con sede en Chicago.
La denuncia acusa a Rivera y Mahony de negligencia, provocación intencional de angustia, asociación ilícita y ataque sexual y a Aguilar de ataque sexual.
Rivera dijo que los presuntos crímenes sucedieron antes de que fuera designado arzobispo primado de México en 1995.
"En ningún momento he encubierto al sacerdote Nicolás Aguilar Rivera ni a ningún otro", dijo el Prelado. "Antes de tomar yo posesión en julio de 1995, él huyó de la ciudad de México, pues tenía claro que no permitiría yo que ejerciera su sacerdocio en esta iglesia diocesana".
La semana pasada, Méndez dijo que Aguilar seguía celebrando misa en el estado de Puebla, vecino a la capital. Las autoridades eclesiásticas de Puebla no han respondido a esa acusación.