La Paz | La Prensa
La delegación de funciones presidenciales al segundo hombre del Estado, el vicepresidente Álvaro García Linera, también genera críticas en el Gobierno, la oposición y algunos analistas que dicen que es una autoridad que avasalla a sus colaboradores.
El Vicepresidente viajó a Estados Unidos a negociar el Atpdea pasando por encima del Canciller; interfirió en la Constituyente sin tomar en cuenta a los jefes de su bancada y dirigió un ampliado de los asambleístas donde rechazaron los acuerdos a los que se arribó con otras fuerzas políticas para aprobar la Carta Magna por mayoría absoluta y dos tercios.
También fue responsable de negociar con los prefectos de la oposición y en medio del proceso dejó en suspenso una reunión con las autoridades departamentales el sábado.
Con un anuncio de congelamiento de la resolución que nacionaliza las refinerías, admitió la renuncia del ministro Andrés Soliz Rada.
El analista Andrés Torres aseguró que García Linera abarca más allá de sus atribuciones, descuidando obligaciones constitucionales. "La intromisión del Vicepresidente demuestra que el MAS no respeta a las personas que convoca. Todos se tienen que someter a una línea desde arriba y están ninguneando a sus ministros, legisladores y asambleístas".
Para el especialista, está "manoseando" la legitimidad de las personas invitadas a formar parte del Gobierno, el Congreso o la Constituyente, pues "aunque (los invitados) tienen su propio peso y su propio criterio, están para poner la cara, pero no para proponer ideas. Cuando se tienen que asumir decisiones todo debe preguntarse a la cúpula del partido".
DOS CASOS PARA MUESTRA
*El MAS no respetó los acuerdos a los que el presidente de la Comisión Redactora del Reglamento, Raúl Prada, llegó con las otras fuerzas políticas del foro. Prada logró un principio de acuerdo sobre la votación por dos tercios y mayoría absoluta; sin embargo, antes de la sesión en la que se consideraría este tema, el Vicepresidente dirigió un ampliado de los asambleístas del MAS donde rechazaron los acuerdos, lo que causó que los otros constituyentes abandonaran el cónclave y dejarán en suspenso el debate.
*El ministro de Hidrocarburos, Andrés Soliz Rada, emitió la resolución 207/2006, a través de la cual se pretendía recuperar el control estatal sobre las refinerías. Esta medida causó una dura reacción de Petrobras, pues inviabilizaba sus negocios en Bolivia, por lo que el vicepresidente Álvaro García Linera la dejó en suspenso. Esto enfadó al Ministro a tal punto, que presentó su renuncia al cargo asegurando que el Gobierno intentó obligarlo a retractarse en un tema que él consideraba vital para la nacionalización.