Brasil y Bolivia no pueden ser "esclavizados" por plazos en sus negociaciones de nuevos contratos del gas, dijo ayer el canciller brasileño Celso Amorím.
Aunque el ministro indicó que Brasil no ha solicitado al gobierno de Evo Morales una extensión del plazo del 28 de octubre para cerrar los contratos, Amorím destacó que para ambas partes "lo importante es tener una buena negociación".
"Creo que no podemos quedar como esclavos de un plazo y que las negociaciones necesitan de tiempo", dijo a los periodistas en la sede de la Cancillería brasileña.
Brasil "no está pidiendo una prórroga del plazo como tal, lo que Brasil está diciendo, lo que nuestros negociadores están diciendo, es que lo importante es tener una buena negociación... las personas no pueden ser esclavas de los plazos".
Reiteró, además, que tanto Brasil como Bolivia pueden flexibilizar sus posiciones en la mesa de negociación y que el Gobierno brasileño lo único que no aceptaría sería decisiones "unilaterales" y "arbitrarias" por su contraparte boliviana.
"No es tono de amenaza, es una realidad: si en la negociación, si hubiera flexibilidad (de parte de Bolivia), nosotros estamos cerca a flexibilizar también", indicó.
Consultado en torno a presuntas irregularidades cometidas por las petroleras extranjeras que operan en Bolivia, incluyendo la brasileña Petrobras, como en ocasiones han denunciado autoridades en La Paz, Amorím replicó que "Petrobras trabaja bien" y "no trabaja de manera fraudulenta".