Bolivia | ABC Color.- El viceministro de Interior, Rafael Puente, afirmó ayer que será la justicia paraguaya la que deberá expedirse sobre la culpabilidad o no de Ángel Acosta y Blas Franco en el secuestro y crimen de Cecilia Cubas, lo que fue interpretado por la comitiva paraguaya como altamente positivo.
Puente mantuvo una entrevista con la madre de Cecilia, Mirta Gusinky, el fiscal Rogelio Ortúzar, el abogado Enrique Baccheta, la embajadora paraguaya en Bolivia, Nimia Oviedo de Torales, y el director de Asuntos Legales de la Cancillería, Humberto Galeano.
El viceministro de Interior recibió a la comitiva ayer, en su despacho ubicado en el Palacio de Gobierno, ocasión en que el grupo paraguayo entregó un dossier del caso Cecilia, que contiene todos los elementos que sirvieron de base para el procesamiento de Acosta y Franco por secuestro, homicidio doloso y asociación criminal.
Mirta Gusinky relató los pormenores del crimen que costó la vida de su hija, desde su captura, el 21 de septiembre de 2004, hasta el macabro hallazgo de su cuerpo, enterrado en un túnel de una vivienda de Ñemby, el 16 de febrero de 2005.
Puente, quien días atrás declaró a la prensa que consideraba que los acusados eran objeto de una persecución desmedida y que contaba con datos de que agentes de la propia Policía paraguaya estuvieron involucrados en el crimen, ayer optó por mantener una posición neutral.
Sus manifestaciones de que la cuestión deberá ser dirimida por la justicia paraguaya fueron interpretadas como un posible adelantamiento de la suerte de los acusados.