Los ricos son los que más se benefician del gasto público en salud en América Latina, según denunció el Banco Mundial, que instó a invertir más en sistemas de cobertura rural y para trabajadores en el sector informal.
Aquellos que lo necesitan menos y que podrían pagar por los servicios de salud son los que reciben más atención gratis, mientras que los pobres son los que pagan más de su bolsillo por los cuidados que requieren, según dijo a Efe Pablo Gottret, un economista boliviano del Banco Mundial. Gottret es uno de los autores del libro "Health Financing Revisited", que la institución presentó ayer en el Club de la Prensa de Washington.
El volumen prevé que América Latina deberá aumentar sus gastos en salud en un 47 por ciento en los próximos 20 años debido al crecimiento y envejecimiento de la población.
Actualmente, la región dedica a este fin 218 dólares per cápita por año, lo que supone el 6,6 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).
En cambio, los países ricos gastan 3.040 dólares per cápita, que equivale al 8 por ciento de su PIB.
Pero aumentar las partidas de salud en América Latina no es suficiente, sino que el dinero tiene que usarse mejor, según el Banco Mundial.
"La población que está mejor en términos de ingresos en nuestros países, generalmente tiene acceso a sistemas de aseguramiento que la población pobre no tiene", explicó Gottret.
Así, en Ecuador, Perú y Bolivia, que cuentan con un alto porcentaje de población rural y de empleados en el sector informal, la cobertura de salud se sitúa en tan sólo alrededor del 25 por ciento de la fuerza laboral, según el libro publicado ayer.