Una vez que el control migratorio disminuyó en la Comunidad Europea, las empresas de turismo incrementaron el precio de los paquetes con destino a España, Italia, Suecia y Suiza. Antes de la ola de viajeros que regresaron al no ser admitidos en Europa, el pasaje más caro era de 1.800 dólares. Ahora, el mismo boleto llega a costar hasta 2.400 dólares.
Las agencias consultadas atribuyeron el alza de los pasajes a la necesidad que tienen de pagar el hotel del viajero por adelantado y no sólo realizar las reservas, como ocurría antes. Las empresas reconocen que los migrantes no consiguieron entrar a la Comunidad porque las agencias sólo hacían las reservas sin desembolsar el dinero que pedían al pasajero.
Antes de que se registre el regreso de los 74 viajeros no admitidos en los aeropuertos de París y Amsterdam, las agencias cobraban entre 1.300 y 1.800 dólares. Los paquetes incluían una reserva de hotel de siete noches como máximo. El personal de la agencia entregaba una carpeta de viaje en la que constaba que los 1.800 dólares incluían el servicio del hotel.
Una vez que la ola de pasajeros obligados a retornar disminuyó y la recomendación de suspender los viajes terminó, las agencias volvieron a enviar viajeros a los principales destinos de Europa, pero con un precio mayor. Las agencias creen que con el pago de las reservas de hotel se disminuye el riesgo de que el pasajero vea su viaje frustrado.
Con el aumento del precio de los pasajes, un par de empresas comenzaron a difundir promociones ficticias. Una de ellas pregona la venta de pasajes a Suecia con contrato de trabajo incluido. Sin embargo, el paquete no existe y sólo se limitan a dar una tarjeta de un taller de mecánica de Estocolmo, donde el inmigrante varón puede consultar si existe una vacancia.
POLICÍA TURÍSTICA
Uno de los roles de la Policía Turística también es atender a los bolivianos que enfrentan conflictos con las agencias cuando su viaje queda frustrado.
La Policía Turística realizará un trabajo coordinado con la Unidad de Turismo de la Prefectura para controlar el trabajo de las agencias.