Como soy un lector extravagante y de mala vida, puse ante mis ojos la Constitución Política del Estado, y luego de acariciar su lomo y sus tapas me atreví a hincarle el diente encontrando que no sabe tan mal como afirman los que quieren cambiarla por otra más joven, como hacen los maridos inconformes y las esposas renovadoras.
Dice así al comenzar: "Bolivia libre independiente, soberana, multiétnica y pluricultural, constituida en República unitaria, adopta para su gobierno la forma democrática, representativa y participativa fundada en la unión y la solidaridad de todos los bolivianos".
Después de semejante parrafazo que casi me ahoga, me puse a respirar, como lo hacía en mis ejercicios de gimnasia, y a meditar en todos los conceptos que contiene, comenzando por el nombre del país, Bolivia, cuya nominación no me pareció fea como para querer cambiarla por otra, como seguramente piensan algunos candidatos a asambleístas. Como soy sentimental, me dije: el nombre de una madre es siempre hermoso aunque ella se llame Hermenegilda, Restituta o Transfiguración. ¿Por qué al ser vieja nuestra madre cambiaríamos su antiguo nombre por el de Chichi, Pupi, Liluli, kollasuyo o Bolívar? Sigámosla llamando Bolivia, como fue bautizada al nacer a la vida independiente.
Sé que algunos "llunkus" de un país amigo quieren llamar a nuestro país Bolívar, como apellidaba uno de nuestros libertadores. Seguramente no saben que nuestro país se llama Bolivia precisamente en homenaje a él. ¿Ustedes creen que si algunos renovadores se imponen y llaman a la República Bolívar, los millares de stronguistas quedarían contentos, llamándose así, Bolívar, su tradicional rival en las justas futbolísticas? No olviden que la política y los políticos pasan, pero la rivalidad futbolística entre entre el Bolívar y The Strongest permanecerá por mucho tiempo, tal vez siglos.
Junto al nombre de la República están varios atributos, comenzando por el de "libre". ¿Habrá algún pichón de constituyente que no reconozca a la República el atributo de "libre"? Yo estoy seguro de que nadie o "nadies", como dicen algunos en la actualidad. Guay de que algún asambleísta quiera borrar o sustituir el atributo "libre" para nuestro amado país. Todos queremos una Bolivia libre, libre de cualquier dominio, sea éste español, norteamericano, cubano o venezolano, ruso o chino.
Todo esto lo digo con la convicción más seria y profunda y porque no podré estar en la ciudad de Sucre a partir del mes de agosto. Desde donde me encuentre sostendré que Bolivia debe seguir siendo libre y también independiente, aunque en este mundo global todos dependen de todos, los países ricos dependen de alguna manera de los países pobres y éstos también dependen de los países ricos porque el planeta se ha convertido en una inmensa aldea global que cuando estornuda Irán alguien se resfría en los Estados Unidos. }