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20 millones de dólares de procedencia inexplicada | | Por:MATT APUZZO y ALICIA A. CALDWELL | | 27-07-2008 - 13:29 h. | | WASHINGTON | AP
El empresario llegó al Departamento del Tesoro con un maletín repleto de 5.200.000 dólares en billetes petrificados y casi irreconocibles. Pidió canjearlos por un cheque del cajero.
El dinero en estas condiciones suele llegar después que un banco lo quema o se inunda una caja fuerte. No es habitual que llegue con un cliente común y corriente.
Pero los hábitos bancarios de Franz Felhaber dejaron de tener sentido para el gobierno desde hace mucho tiempo.
Durante años, dicen las autoridades, él y su familia se han presentado en uno y otro banco buscando cambiar unos 20 millones de dólares en billetes deteriorados de a 100 por billetes frescos.
Sus explicaciones siempre variaron: _Era una herencia.
_Alguien excavó junto a un árbol y los encontró allí.
_Fue hallado en un maletín enterrado en un alfalfar.
_Un familiar halló un mapa del tesoro.
Ese tesoro escondido puede hacer rico a alguien. O podría enviarlo a la cárcel.
___ Felhaber es un corredor de aduanas. Su compañía, F.C. Felhaber & Co., se maneja como pez en el agua en la burocracia aduanera en El Paso, Texas, donde entran todos los años miles de millones de dólares en bienes mexicanos.
Felhaber dice que un familiar mexicano, Francisco Javier Ramos Sáenz Pardo, le pidió ayuda. Sáenz Pardo se preocupaba de que un extranjero con tanto dinero pudiese llamar desmedidamente la atención, explicó.
Si es que buscaba discreción, Felhaber no le acertó. En vez de hacer un solo canje en el Tesoro, al parecer empezó a tratar de cambiar cantidades más pequeñas en los bancos de la zona de El Paso, provocando sospechas por doquier.
En el 2005, las autoridades dicen que convino un intercambio por 120.000 dólares con el banco de la Reserva Federal (banco central) en El Paso, transfiriendo el dinero a una cuenta perteneciente a su tío José Carrillo Valles.
Los bancos habitualmente remiten dichos pedidos a la Oficina de Grabado e Impresión, una rama del Tesoro. El canje de 120.000 dólares fue una excepción. Los investigadores dicen que Felhaber no tuvo tanta suerte en otros sitios.
Las autoridades de inmigración y aduanas dicen que intentó infructuosamente conseguir que un camión blindado del Bank of America fuera enviado a la frontera mexicana a recoger el dinero.
Semanas después dicen que dio un nombre falso en dos bancos mientras averiguaba cómo canjear millones de dólares.
Una vez, la explicación fue que había descubierto el dinero excavando bajo un árbol en Chihuahua, México. En otra ocasión dijo que estaba enterrado en un alfalfar, dicen los investigadores.
Felhaber niega casi todo esto, incluyendo haber dado nombres falsos. Pero es un hueso duro de roer. A veces admite haber ayudado a canjear una herencia de 20 millones de dólares. Minutos más tarde se contradice y dice que la cifra es mucho menor. Y agrega que no tiene idea de dónde viene el dinero.
No está claro qué fue lo primero que llamó la atención de los investigadores. La mayoría de los miles de canjes de billetes mutilados son operaciones rutinarias. Los desastres naturales son causa de muchos de ellos. Hay quien destruye inadvertidamente tarjetas de felicitación con billetes en su interior. Otros han visto sus billetes roídos por las ratas en sus áticos.
Pero Leonard Olijar, el director financiero de la Oficina de Grabado e Impresión, dijo que hay señales de advertencia, como por ejemplo una serie de canjes de sumas pequeñas o fondos procedentes del exterior.
Agentes de inmigración y aduanas interrogaron a Felhaber en octubre del 2005. Según un resumen del gobierno de esa entrevista, Felhaber dijo creer que el dinero procedía de una operación mexicana de compra de terrenos. Dijo que estaba enterrado hasta que Sáenz Pardo, quien le había llevado el dinero, descubrió un mapa del tesoro.
Ahora dice que se equivocó en la entrevista con los investigadores.
"Te toman al pie de la letra como si se supusiera que recordases cada detalle en cada momento", dijo.
___ Quizás fue la visita de los agentes federales o acaso alguien cayó en la cuenta que las visitas a los bancos no resultaban. Sea como fuere, la estrategia cambió.
En enero del 2006, la Oficina de Grabado e Impresión recibió un paquete que contenía unos 136.000 dólares de José Carrillo Valles, el tío de Felhaber. Una carta explicaba que el dinero había estado guardado en un sótano durante 22 años.
No había evidencias de delito, sino algunos interrogantes. Por eso el Tesoro emitió un cheque, que Carrillo Valles depositó. Pero cuando las autoridades siguieron el rastro del dinero, él y su esposa negaron saber nada al respecto, según un documento del gobierno.
¿Y los 120.000 dólares transferidos a la cuenta de José un año antes? La pareja dijo que se trataba de una herencia.
Las autoridades no se lo creen. Rastrearon una transferencia cablegráfica de la cuenta de José a alguien llamado Sáenz Pardo, sugiriendo que Carrillo Valles no era sino un intermediario que se había quedado con una cuota del dinero y enviado el resto a México.
Dos veces los reporteros llamaron a Carrillo Valles. Primero dijo que no hablaba inglés. Cuando lo llamó un reportero de habla hispana, dijo que no oía bien y cortó.
El caso pasó a ser investigación penal en abril del 2007. Los agentes de inmigración y aduanas llamaron al Departamento de Justicia para informar que Felhabert acababa de llegar a la Oficina de Grabado e Impresión con 1.200.000 dólares.
Encontrar dinero no es delito, pero hay reglas sobre su importación. Los documentos de importación identificaron a José Carrillo Valles como propietario de los 1.200.000 dólares. Las autoridades creen que era mentira, una declaración falsa que conlleva hasta cinco años de cárcel.
Pero el fiscal federal William Cowden quedó a la expectativa en caso de que Felhaber intentara canjear más dinero.
Y lo hizo.
En abril, Felhaber regresó con 5,2 millones de dólares. Los investigadores no hallaron esta vez documentos de importación, una trasgresión que conlleva hasta cinco años de cárcel.
La fiscalía intervino. Las visitas de Felhaber al Tesoro le dieron causa probable para incautar un total de 6,4 millones. Las autoridades dijeron a un magistrado federal que sospechaban que se trataba de dinero de las drogas.
___ Aunque Felhaber suele decir que no sabe de dónde vino el dinero, asegura que no es dinero de las drogas.
Los fiscales no lo acusan de estar involucrado con drogas. Los documentos judiciales dejan abierta la posibilidad de que alguien haya encontrado dinero abandonado en el desierto mexicano.
La fiscalía planea solicitar la incautación de los 6,4 millones dando a Felhaber y su familia la oportunidad de pedir la devolución del dinero. De hacerlo así, un juez les ordenará que expliquen la situación.
El fiscal Cowden no sabe qué esperar. A veces nadie se presenta.
Si ocurre tal cosa, el dinero pasará a ser propiedad del gobierno.
______ La reportera Alicia Caldwell de AP informó desde El Paso, Texas.
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