Buenos Aires | AP
Diez compañías de sustancias químicas, entre ellas la filial local de la estadounidense Dow Chemical, deberán mudar antes de julio del 2007 sus plantas de almacenamiento de un polo industrial ubicado sobre la ribera del río Riachuelo en Argentina.
La medida forma parte de un plan gubernamental para el saneamiento del recurso fluvial, uno de los más contaminados del continente.
Así lo acordaron ayer la secretaria nacional de Medio Ambiente, Romina Picolotti, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, mediante la firma del acta para la reconversión del Polo Petroquímico Dock Sud.
Las empresas afectadas son Dow Química, Tagsa S.A --del grupo noruego Odfjell Terminals--, y otras de capital nacional. La mayoría posee tanques de almacenamiento de productos químicos que por su volumen, sumado al intenso movimiento vehicular de transporte de carga, representan un "riesgo potencial para la salud humana y el ambiente", según la Secretaría de Medio Ambiente.
El pasado 20 de junio la Corte Suprema de Justicia emitió un fallo por el cual obligaba al Gobierno a presentar un plan para revertir la grave situación de contaminación en la cuenca Río Matanza-Riachuelo, que atraviesa 14 municipios y afecta a una población estimada en 4,8 millones de personas.