La Paz | AP
El viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente, acusó ayer al presidente Nicanor Duarte, de Paraguay, de haber "engañado" a su par Evo Morales en el caso de dos paraguayos refugiados en Bolivia y acusados de haber asesinado a Cecilia Cubas, hija de un ex mandatario de ese país.
En declaraciones a la red televisiva Bolivisión, Puente señaló que el supuesto engaño se suscitó cuando Duarte presentó a Morales documentación que incriminaba a los paraguayos Ángel Acosta Centurión y Blas Concepción Franco Aquino en graves delitos en Paraguay y que eso motivó que el mandatario pidiera la revisión de su condición de refugiados.
"De buena fe y sin poner en duda la palabra del primer mandatario paraguayo, el presidente de Bolivia fue víctima de un engaño", dijo Puente.
"Lo que sí puedo decir es que esa documentación conmovió y movió la voluntad del Presidente de Bolivia", dijo Puente al señalar que el Gobierno paraguayo "tuvo el cuidado" y "el cinismo" de buscar en los registros policiales de ese país a sujetos que tuvieran el nombre y el primer apellido iguales a los de los dos implicados en la muerte de la hija del ex mandatario paraguayo Raúl Cubas, quien fue secuestrada en las afueras de Asunción en septiembre de 2004 y hallada sin vida en febrero de 2005.
Según las autoridades paraguayas, los dos pertenecían a una agrupación de izquierda vinculada a fuerzas que en Venezuela apoyan al mandatario de ese país, Hugo Chávez, aliado político de Morales.
Ambos extranjeros desaparecieron de La Paz en julio, después de que el Consejo Nacional de Refugiado (Conare) les suspendiera la condición de refugiados en Bolivia.
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, acusó por la fuga primero a la Iglesia Católica, pues vivían en una casa de propiedad de la institución, y luego aseguró que no escaparían del país. Al momento no han sido detenidos, ni se conoce información sobre su paradero.
Los paraguayos habían sido inicialmente detenidos en mayo, en compañía del colombiano Francisco Cortés, quien en 2003 fue aprehendido por la policía por supuestamente pertenecer a la guerrilla colombiana y estar en posesión de cocaína.
Pero al llegar el gobierno de Morales, Cortés, quien fue defendido en distintas instancias por su partido Movimiento al Socialismo (MAS), e incluso por el mandatario cuando era diputado, fue liberado sin que hasta ahora se hubiera dictado sentencia.