Washington | EFE
La guerra en Irak ha generado un grave resentimiento en el mundo musulmán y ha permitido a los extremistas reclutar más simpatizantes, según un informe de los servicios secretos de Estados Unidos desclasificado ayer parcialmente.
El informe, titulado "Tendencias en el terrorismo global: Implicaciones para Estados Unidos", afirma que "la guerra en Irak está dando forma a una nueva generación de líderes y operativos terroristas".
La desclasificación, que afecta a cuatro de las 30 páginas del informe, se produjo por orden del presidente estadounidense, George W. Bush.
Según el análisis, filtrado ya parcialmente a la prensa el pasado fin de semana, la red terrorista Al Qaeda "continuará como la principal amenaza para Estados Unidos y sus intereses en el extranjero", aunque los movimientos extremistas "se extienden y adaptan a los esfuerzos antiterroristas".
Esa dispersión, y la falta de un objetivo conjunto por parte de esos grupos, "hará más difícil localizarles y hacerles frente".
Si esta tendencia continúa, el informe o "evaluación nacional de inteligencia" -elaborado por los 16 servicios secretos estadounidenses y presentado al Congreso en abril- predice una mayor variedad de amenazas contra los intereses de Estados Unidos tanto en su territorio como en el extranjero, lo que conducirá "a más atentados en todo el mundo".
Los expertos antiterroristas consideran que la guerra en Irak se ha convertido en la "causa célebre" de los extremistas y "está dando forma a una nueva generación de líderes y operativos terroristas".
Los analistas especifican que hay cuatro factores que alimentan la difusión de la ideología extremista musulmana: "agravios arraigados, como la corrupción, la injusticia y el miedo a la dominación occidental"; la guerra iraquí; la lentitud de las reformas socio-económicas y políticas en sus países, y "el sentimiento antiestadounidense entre la mayoría de los musulmanes".
La filtración parcial del informe había dado lugar a una serie de ataques contra el Gobierno por parte de la oposición demócrata, según la cual el documento confirma que la guerra en Irak ha distraído recursos y atención de la lucha contra el terrorismo. En el informe, los expertos no se pronuncian sobre esos extremos.
Bush expresa desacuerdo
George W. Bush expresó su acuerdo con las conclusiones del informe acerca de que las unidades de la red terrorista Al-Qaeda se han dispersado más y se han hecho más autónomas, así como con que los terroristas "están usando la guerra en Irak" como argumento para sus fines.
Pero, según él, los grupos violentos "si no fuera la guerra en Irak, encontrarían alguna otra excusa" para seguir adelante en sus campañas de atentados.
"Algunos han conjeturado lo que contiene el informe y han concluido que ir a Irak fue un error. Estoy profundamente en desacuerdo", indicó, antes de agregar que "es un error pensar que ir a la ofensiva contra gente que quiere hacer daño a los estadounidenses nos haga más vulnerables".
"No estábamos en Irak cuando sufrimos los atentados del 11 de septiembre de 2001. No estábamos en Irak cuando sufrimos el atentado contra el destructor Cole (en octubre de 2000). No estábamos en Irak cuando sufrimos atentados en nuestras embajadas en Kenia y Tanzania", recordó.
El informe, según han recogido los medios estadounidenses, precisa que, a raíz de la invasión del país árabe, se han creado una nueva generación de células terroristas que no tienen lazos directos con el líder de Al-Qaeda, Osama bin Laden.