San Petersburgo | AP
Más de 70 personas fueron intoxicadas por la diseminación de un gas en un negocio de San Petersburgo en Rusia, en tanto cajas con ampolletas conectadas a alambres fueron halladas en otros negocios de la misma cadena, informó ayer el ministerio de Situaciones de Emergencia.
La policía atribuyó los incidentes a una disputa comercial o un intento de chantaje. Agencias noticiosas rusas dijeron que las autoridades han descartado que se tratase de un acto de terrorismo.
El vocero del mencionado Ministerio, Viktor Beltsov, dijo que 78 personas pidieron ayuda médica y que de ellas, 66 fueron hospitalizadas. La gobernadora de San Petersburgo, Valentina Matviyenko, informó horas más tarde que todos los internados en hospitales fueron dados de alta.
La Gobernadora añadió que los incidentes no eran actos de terrorismo y que se presume que se trató de un acto de vandalismo o de un esfuerzo por comprometer a un competidor, según informaron las agencias locales Interfax y RIA-Novosti.
Los cuatro comercios afectados pertenecen a la cadena Maksidom, que vende artículos para el hogar.
El Canal Uno de televisión, citando un funcionario del Servicio de Seguridad Federal en San Petersburgo, dijo que el gas fue diseminado en uno de los cuatro negocios y que empleados en los otros tres comercios encontraron cajas con alambres y relojes automáticos fijados a ampolletas, al parecer con gas, pero que las cajas fueron desactivadas luego por la Policía.
Metilo mercaptan
Vyacheslav Stepchenko, vocero de la Policía de San Petersburgo, indicó que el gas era metilo mercaptan. La Agencia de Salud Pública y Servicios Humanos para Sustancias Tóxicas de Estados Unidos dice en su portal de acceso en Internet que ese gas se usa en plásticos y pesticidas. Se ignora los daños que puede causar a la salud pero en los antecedentes existe una persona que fue expuesta a altas concentraciones de la sustancia, entró en coma y murió.
Stepchenko informó que un guardia en una sucursal de la cadena de negocios Maksidom halló una caja sospechosa antes de la apertura del comercio. Cuando la mujer abrió la caja, encontró ampolletas fijadas a alambres, así como un temporizador. La mujer, sin darse cuenta, rompió una de las ampolletas y sintió un olor repulsivo, pero al parecer no fue afectada por el gas.
Todos los que solicitaron ayuda médica eran de otra sucursal de la cadena comercial, declaró el vocero policial.
Funcionarios de Maksidom habían informado a la policía que recibieron cartas amenazantes en semanas recientes, dijo Stepchenko.