Llegaron juntos: el verano, las moscas y las enfermedades. Pero sentir en la mañana un enjambre de moscas en la cara que nos dan el "buenos días" no debería ser lo que más nos preocupe. Las enfermedades, sobre todo las estomacales en los niños, son las que más se incrementan en esta época del año, precisamente por este bendito incremento de moscas.
Así lo confirma la pediatra Gladis Heredia, quien explica que la razón es simple: comer en la calle o beber refrescos que han estado en contacto con las moscas es casi adquirir un boleto seguro de visita a enfermedades infecciosas como salmonelas, fiebre tifoidea y otras de mayor gravedad .
"Las más peligrosas se dan en las zonas tropicales y son el dengue, la fiebre amarilla, el cólera y la malaria", explica Heredia.
Según la pediatra, en Cochabamba, las zonas más afectadas o de mayor riesgo, son aquellas que no cuentan con los servicios básicos, y que se hallan también cercanas a botaderos de basura o zonas de mayor pobreza.
"Son los niños de condición humilde las principales víctimas de las enfermedades estomacales. A veces, no cuentan con letrinas, comen donde hacen sus necesidades. Estas heces se constituyen en nidos oportunos para la reproducción de las moscas. Aquí depositan sus huevos que luego se transforman en larvas", explica.
Por otro lado, se debe reconocer, según Heredia, que la población esta muy acostumbrada a los malos hábitos alimenticios. Comer en la calle es una costumbre. Se ven, por ejemplo, comideras que sirven los alimentos con las manos y en lugares cercanos a contenedores de basura, a heces fecales de perros callejeros, lugares que se constituyen en focos de infección.
Reproducción
El cambio de estación no solo incrementa el nivel de la temperatura, sino que también hace que uno de los insectos más molestos prolifere en mayor cantidad, según explica, el biólogo, Ariel Céspedes. La mosca pertenece a la familia de los dípteros y en la actualidad existen más de 120 mil especies.
La mosca responde a su necesidad de alimentarse y es atraída por los colores fuertes en especial por el amarillo, afirma Céspedes. Por ello, se encuentran moscas en basurales, charcos de agua retenida y lugares donde se preparan los alimentos, sobre todo en las calles y en los puestos de comida ambulante.
Cuidado con las frutas
El biólogo Ariel Céspedes explica, que una de las especies que se ve con frecuencia en las casas es la mosca de la fruta.
"A veces la gente coloca diversas frutas en un frutero y esto se queda al aire libre. Esta fruta se echa a perder más rápidamente que la que se coloca en el refrigerador, debido a que vienen las moscas, derraman su baba sobre la fruta y la van pudriendo".
Las moscas no tienen la función de morder y masticar, ellas se alimentan por succión, pero generalmente son los elementos sólidos los preferidos de estos insectos y para poder succionarlos, regurgitan y vomitan una baba que va disolviendo de a poco lo sólido para que puedan alimentarse.
Por eso se recomienda refrigerar la fruta. Pero además, hacer limpieza general de la casa. Más que utilizar insecticidas es más importante el aseo y, si se está en las posibilidades, colocar mallas milimétricas en puertas y ventanas.