El cuerpo sin vida de Johnny Soliz (55 años) fue levantado legalmente el pasado domingo 25 de diciembre, a las 17:30, por la División de Homicidios de la Policía Técnica Judicial (PTJ) en el Sauna Burbujas, de la avenida Blanco Galindo, kilómetro 1. Las primeras indagaciones policiales apuntan a que él habría muerto ahogado después de sufrir un ataque de epilepsia ya que al examen físico externo no presentaba signos de violencia.
El informe policial señala que Soliz vestía un pantalón corto negro de tela, se encontraba de espaldas sobre el suelo, cerca de una pequeña piscina y que su muerte se habría producido dos horas antes de la intervención de la PTJ.
Los oficiales entrevistaron a la administradora del sauna y a las personas que sacaron el cuerpo, quienes indicaron que el infortunado era cliente regular pero no sabían su nombre. Asimismo, una de las personas dijo que en una ocasión Soliz había caído de las gradas, perdiendo el conocimiento.
El cadáver fue trasladado a la morgue del Hospital Viedma para su autopsia y en horas de la noche se presentaron los familiares para recoger el cuerpo y luego de las entrevistas confirmaron que sufría de ataques epilépticos por la presencia de un coágulo de sangre en el cerebro.