Río de Janeiro | Ap
El presidente electo Evo Morales visitará Brasil el 13 de enero para discutir con el mandatario brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, cuestiones básicas de la relación bilateral, con eje en el gas natural, las inversiones de Brasil en Bolivia, obras de infraestructura para fortalecer el intercambio, la incorporación plena de Bolivia a Mercosur y temas como el narcotráfico, informó ayer el diario financiero Valor.
La Cancillería no tenía información sobre fechas para la visita, anunciada hace una semana, cuando el Palacio de Planalto (Gobierno) manifestó satisfacción por la elección de Morales, quien conquistó la primera magistratura directamente y volvió innecesaria una segunda vuelta en el congreso.
En esa ocasión, el Gobierno, en una nota escrita, dijo que Lula "oportunamente" invitaría a Morales a visitar Brasil.
"El Gobierno brasileño quiere saber de Morales sus verdaderos planes para el gas boliviano", según el diario Valor.
La visita ayudaría a despejar incógnitas sobre la industria de hidrocarburos en el vecino país, donde la empresa estatal Petrobrás ha realizado inversiones por hasta 1.500 millones de dólares al amparo de normas legales modificadas recientemente por el vecino país.
El temor de una nacionalización de los recursos gasíferos llevó a Petrobrás a "congelar" inversiones por 3.000 millones de dólares, entre ellos un polo petroquímico gigante en la frontera.
A raíz de esos temores, todas las empresas que operan en el vecino país también han detenido sus inversiones para nuevas reservas y nuevos yacimientos.
Petrobrás produce diariamente en Bolivia ocho millones de metros cúbicos de gas natural. Un gasoducto que parte de los llanos bolivianos hasta Brasil transporta 25 millones de metros cúbicos diarios. La empresa es propietaria de una parte importante de la red boliviana de distribución de carburantes y de dos refinerías con capacidad de producción de 60.000 barriles diarios de productos y un valor estimado en 150 millones de dólares.