Los obispos preparan una Carta Pastoral para orientar y evitar conflictos
La Conferencia Episcopal Boliviana -anticipándose a la nueva "bomba de tiempo" que puede convertirse la Asamblea Constituyente- acelera la elaboración de una serie de "orientaciones y valores" para encarar este proceso y que serán entregadas a la población y autoridades en forma de Carta Pastoral en enero o febrero del próximo año, a más tardar.
Para la Iglesia, después de las elecciones generales y prefecturales realizadas el 18 de diciembre pasado, la Asamblea Constituyente es el próximo evento trascendental para el futuro del país que debe ser encarado responsablemente porque en ella están depositadas las esperanzas de varios sectores de la población y del que se espera emerja un nuevo Estado.
Los obispos advierten que la solución de los problemas pendientes en el país y la Asamblea Constituyente no serán posibles de alcanzar si no se crea con urgencia "un ambiente propicio de unidad y confianza mutua" entre los bolivianos.
A través de mensajes y en declaraciones, sus máximos representantes manifestaron su preocupación por la delicada situación social y económica que se arrastra en el país desde hace varios años y ha sido motivo de confrontaciones violentas entre bolivianos.
"La realización de la Asamblea Constituyente ha generado muchas expectativas, algunas que provocan temores…Es urgente crear ámbitos de consenso para evitar los miedos y no sembrar ilusiones distractivas. La Constituyente pretende rediseñar un nuevo Estado, una Patria para todos los bolivianos sin marginación y exclusión alguna, una Patria que se fundamente en valores cívicos, políticos y éticos", manifestó el cardenal Julio Terrazas, en oportunidad de la inauguración de la última asamblea de obispos.
Advirtiendo que la realización de la Asamblea Constituyente puede ser motivo de nuevos conflictos en el país, los obispos empezaron hace varios meses a analizar la trascendencia de este proceso y encargaron a una comisión especial la redacción de una Carta Pastoral sobre la Constituyente.
"Es un documento serio, consideramos que después de las elecciones de diciembre, tendremos la última revisión. Veremos todavía qué sucede, no puedo dar fechas (para su finalización y presentación)", manifestó el sacerdote Francisco Flores, integrante de la comisión redactora del documento eclesiástico a tiempo de informar que ya van por el tercer o cuarto borrador.
Los avances de la nueva Carta Pastoral fueron presentados y revisados por los obispos en la LXXX Asamblea Ordinaria de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), realizada del 11 al 16 de noviembre pasado en la Casa Clemente Maurer.
Las cartas pastorales son documentos que atienden una preocupación específica y a través de las cuales se presentan orientaciones reflexiones y, sobre todo, líneas pastorales. En pasados años, los obispos presentaron dos cartas: la Carta Pastoral sobre la Tierra y la Carta Pastoral del Agua, abordando esas dos problemáticas que confrontaban a los bolivianos en esos momentos.
"Atendiendo la exigencia de la población de una Constituyente, de los sectores más pobres y excluidos; escuchando la voz de ese pueblo con mucha atención, los obispos encomendaron a una comisión trabajar en una Carta Pastoral", añadió Flores.
Informó que con ese objetivo recogieron la opinión de varios expertos y especialistas sobre el tema, así como de diferentes sectores sociales del país. "No es un trabajo simple ni fácil, estamos en plena elaboración". La Carta estará compuesta de tres o cuatro partes: una de análisis de la realidad, otra contendrá las "fundamentaciones serias y profundas de por qué se cree que es necesario desde el punto de vista evangélico, bíblico, teológico y ético, encarar un proceso tan crucial, que de mayor vigencia a las realidades que vive el país", explicó.
La parte final contendrá una especie de recomendaciones de lo que quisiera la Iglesia que la población en general y los constituyentes, los políticos y autoridades tomen en cuenta y asuman como parte importante dentro del proceso de la Constituyente.
El religioso integrante de la comisión redactora anotó que la Carta Pastoral es un lenguaje único eclesial, pero que no es más que una carta habitual utilizada por la autoridad eclesiástica para hacer algunas recomendaciones a la población y los responsables del proceso, porque no puede jugar un rol político.
Carta Pastoral sobre la Tierra
En marzo de 2000, en el año jubilar, los obispos presentaron la Carta Pastoral "Tierra, madre fecunda para todos, fruto de una amplia consulta a sectores de la sociedad". "Desde el Evangelio y la praxis pastoral de nuestra iglesia, el presente documento ilumina un tema de actualidad: la tenencia, uso y cuidado de la tierra como derecho de todos los hijos de Dios", señala la Carta en su presentación.
Las cuatro partes en que está estructurada la Carta tienden a alcanzar una meta común: el compromiso de todos los bolivianos para hacer que de esta querida tierra brote "la leche y la miel" de la justicia, la solidaridad y la fraternidad, adelantando, así, la "Tierra Nueva" de la que nos habla el libro del Apocalipsis (21).
"Sin duda que este regalo será recibido con alegría y júbilo por todos los que tienen pisoteados sus derechos de "poseer" la tierra. A otros, este mensaje interpelará sus conciencias; si escuchan la voz del Señor "no endurezcan su corazón". Pero nadie se quedará indiferente para hacer realidad, con decisión y valentía, estas orientaciones nacidas del corazón de sus pastores".
Carta Pastoral sobre el Agua
El 12 de enero de 2003, la Conferencia Episcopal Boliviana entregó la Carta Pastoral: "El agua, fuente de vida y don para todos", para que la población reflexione y ponga en práctica las recomendaciones sobre ese recurso vital.
"Precisamente uno de los graves problemas que amenaza tanto a los bolivianos como al mundo entero y que está en la mira de todos es el del agua: su uso, sentido, cuidado, defensa y destino universal. En estos últimos años el agua ha sido motivo de debate, convulsiones sociales, controversias legales, reflexiones y acciones de uno y otro sector en torno a este don tan frágil y tan necesario para la supervivencia humana y de todos los seres vivientes, y al mismo tiempo tan codiciado por algunos acaparadores", señala la carta en su presentación.
Remarca que se refieren a este elemento central: el agua, fuente de vida y don del Creador destinado para todos, pero que en estos tiempos sufre amenazas muy graves, frente a los que, como cristianos, debemos tomar una actitud clara y profética. "Encontrar las mejores y más apropiadas soluciones para proteger y administrar con justicia el agua, fuente de vida y don para todos".