Gobiernos comprometen más ayuda y aseguran reconstrucción
Indonesia | Agencias
Decenas de miles de personas en diversos puntos del océano Índico recordaron ayer con minutos de silencio y oraciones a las víctimas del tsunami que hace un año golpeó las costas de 11 países del sudeste asiático y dejó tras su paso más de 220.000 muertos y 1,8 millones de personas sin hogar.
Contrario al clima que las víctimas vivían en 2004, los distintos actos fueron celebrados bajo un cielo claro y ante un mar en calma.
En Indonesia, Tailandia y Sri Lanka, los países más afectados por las olas gigantes que se llevaron todo a su paso, pero también en la India, supervivientes, familiares y líderes políticos y religiosos homenajearon con emoción a los fallecidos y desaparecidos.
A las 8:16 local (1:16 GMT), cuando la primera ola golpeó la costa de Banda Aceh en Indonesia, la más próxima al epicentro del sismo de nueve grados que desencadenó el tsunami, se guardó un minuto de silencio, repetido en otros lugares paradisiacos como Phuket (Tailandia) o las islas de Andaman y Nicobar (India).
"Fue bajo este mismo cielo azul, exactamente hace un año, cuando la madre tierra lanzó su más destructivo poder contra nosotros", dijo el presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, en la ceremonia celebrada en el barrio de Ulee Leuhe.
Frente a representantes de gobiernos extranjeros, organizaciones no gubernamentales y familiares de víctimas, Yudhoyono subrayó que, además de muerte y destrucción, "el tsunami plantó las semillas para una solidaridad humana sin precedentes", y dio las gracias a toda la comunidad internacional por la ayuda ofrecida.
"El futuro de Aceh no será un futuro de sangre y lágrimas, sino de sudor y fortuna", dijo, al recordar que el maremoto ha impulsado un acuerdo de paz que ha puesto fin a tres décadas de sangriento conflicto en la provincia, donde hubo más de 170.000 los muertos y desaparecidos y medio millón los desplazados.
Yudhoyono también hizo sonar la sirena que marcó la puesta en marcha de un sistema de alerta de tsunami, inexistente hace un año en la mayoría de los países afectados por el maremoto.
Lejos de la ceremonia presidencial, cerrada al público por motivos de seguridad, la población local acudió de manera masiva a fosas comunes y mezquitas para recordar a esposos, madres, padres, hijos, abuelos, nietos y amigos desaparecidos.
Supervivientes
En Tailandia, miles de personas de unos 40 países participaron en los actos celebrados en siete localidades costeras del sudoeste del país en recuerdo de las 5.395 personas muertas y de las 2.940 desaparecidas.
Un total de 2.248 extranjeros de 37 países perdieron la vida en Tailandia, la mayor parte en hoteles de la popular playa de Khao Lak, donde más se notaron los efectos devastadores del maremoto.
Hasta allí viajaron ayer muchos supervivientes y familiares procedentes de todo el mundo, incluidos cientos de suecos para recordar a los 543 ciudadanos de ese país que murieron hace un año.
También Sri Lanka homenajeó en silencio a los cerca de 35.000 fallecidos. En las principales ciudades, la Policía paró el tráfico rodado a las 9:29 cuando se iniciaron las olas que destrozaron dos tercios de la costa ceilanesa, mientras los ciudadanos guardaban silencio y sonaban las campanas en todos los templos del país, sin distinción de religión.
Barcos que salieron a la mar con lazos negros y miles de velas encendidas recordaron a las más de 12.000 víctimas en la India, donde hubo ceremonias multitudinarias en los archipiélagos de Andaman y Nicobar, en el Golfo de Bengala, y el estado de Tamil Nadu, en la costa oriental, las regiones más afectadas.
RECONSTRUCCIÓN
Se calcula que el monto de la ayuda para los países afectados alcanzó los 8.500 millones de dólares (unos 7.000 millones de euros), de los 11.000 millones prometidos por la comunidad internacional.
Y la ayuda continúa. El ministro francés de Exteriores, Philippe Douste-Blazy, mostró su compromiso de mantener la ayuda humanitaria y de reconstrucción de las zonas afectadas. El presidente de EEUU, George W. Bush, reiteró la misma promesa.
Turismo se recupera lentamente
El turismo hacia los países del sudeste asiático afectados por el tsunami no volverá a las cifras anteriores a la catástrofe hasta el invierno 2006-2007.
Un informe de la Organización Mundial del Turismo (OMT) indica que Tailandia, Maldivas, Sri Lanka e Indonesia tendrán que esperar hasta la próxima temporada alta para que su sector turístico se recupere plenamente del desastre, en contra de las primeras cifras, que apuntaban a diciembre de 2005.
Del informe se desprende que la lentitud del proceso de recuperación se debe a la reducción de la capacidad aérea, esencial por tratarse de destinos isleños.
El servicio aéreo y la capacidad hotelera en toda la zona afectada se mantienen todavía un 20 por ciento por debajo de lo que tenían antes del tsunami, con 6.000 habitaciones menos en la región del Mar de Andaman en Tailandia, 400 en Sri Lanka y más de 3.000 camas fuera del mercado en Maldivas.