|
HILLARY CLINTON Y BARACK OBAMA PROSIGUEN SUS CAMPAÑAS ELECTORALES |
Demócratas dan recetas económicas |
| Washington | Efe
Al igual que en 1992, cuando Bill Clinton ganó la Presidencia con memorables consignas como "es la economía, estúpido", la actual campaña por la Casa Blanca gira cada vez más en torno a la situación económica del país.
Buena prueba de ello es la agenda de los "presidenciables", cargada de discursos sobre el presente y futuro de la primera economía mundial.
La última hornada llegó ayer mismo desde Nueva York y Carolina del Norte, desde donde el senador demócrata Barack Obama en el primer caso y su rival Hillary Clinton en el segundo buscaron demostrar que tienen las recetas para superar la crisis inmobiliaria y financiera.
La ex primera dama apostó por la formación de la fuerza laboral del país, mientras el senador afroamericano defendió la necesidad de reforzar la supervisión de los mercados financieros y aprobar un nuevo paquete de estímulo económico.
El lunes fue el turno del candidato presidencial republicano John McCain, quien, al igual que Hillary, habló del mercado inmobiliario y abogó por una mayor transparencia en la concesión de préstamos hipotecarios.
Obama también hizo ayer referencia a la crisis hipotecaria y a las turbulencias financieras en Wall Street, que han puesto de manifiesto, en su opinión, la necesidad de un nuevo marco regulador para el siglo XXI.
Recordó que los cambios tecnológicos y el avance de la globalización durante los 90 propició un desmantelamiento regulador que alentó la especulación y perjudica tanto a los mercados como al ciudadano de a pie.
El senador por Illinois insistió en que la reciente concesión irregular de préstamos hipotecarios y el desplome de titanes como el banco de inversión Bear Stearns son pruebas de esa ausencia de normas y un recordatorio de sus fatales consecuencias.
"Creo que el Gobierno tiene un papel que jugar a la hora de impulsar la prosperidad compartida, al facilitar las estables condiciones macroeconómicas y financieras para un crecimiento sostenido, al demandar transparencia y una competencia justa en el mercado", añadió.
Su propuesta económica incluye un plan de estímulo de 30.000 millones de dólares para ayudar a las áreas que se han visto más castigadas por la crisis inmobiliaria, así como una ampliación de las prestaciones por desempleo.
POR UNA ECONOMÍA PARA EL SIGLO XXI
En tanto, Hillary Clinton defendió ayer en Raleigh (Carolina del Norte) la aprobación de un plan de formación laboral, que invertiría 2.500 millones de dólares anuales durante un periodo de cinco años en el entrenamiento de la fuerza laboral estadounidense.
"Estamos compitiendo en una nueva economía global, pero nuestras políticas para equipar a los trabajadores estadounidenses para el siglo XXI están ancladas en el siglo XX", afirmó al iniciar en Carolina del Norte una gira de seis días que también la llevará a Indiana y Pensilvania.
"Tradicionalmente, los votantes han castigado al presidente de turno y a su partido cuando la economía está crisis", dijo Michael Traugott, profesor de la Universidad de Michigan.
Clinton y Obama siguen empatados en su batalla por la Casa Blanca según un sondeo divulgado ayer que señaló, de todos modos, que por primera vez son más los votantes que tienen una percepción negativa de la senadora de Nueva York que positiva.
La encuesta conjunta del diario The Wall Street Journal y la cadena de televisión NBC mostró que los dos aspirantes a la candidatura presidencial demócrata cuentan con el respaldo del 45 por ciento de los votantes demócratas registrados.
|