|
|
|
|
|
|
| PIPOCAS |
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
Modelos y modelos | | Las diferencias entre Venezuela y Colombia, en lo que toca al desarrollo y por lo tanto al bienestar de sus pueblos, son una muestra palpable de la importancia de elegir el modelo adecuado para una administración gubernamental exitosa. Mientras el primer país nombrado apuesta por un populismo secante, alejado de las tendencias modernistas, el segundo se inscribe en las corrientes del libre mercado, seguidas por todas las naciones que quieren avanzar en lugar de retroceder.
Así, Colombia, de la mano de un pragmático Alvaro Uribe, en seis años ha salido de una severa crisis económica y de la violencia desbocada, para encabezar las estadísticas de crecimiento de América Latina; atrás quedaron los estigmas de la guerrilla y el narcotráfico, que han sido reemplazados por un clima de seguridad, propicio para la inversión.
Uribe asumió el mando de su país en 2002, prometiendo recuperar el control territorial con un combate sin cuartel a los grupos armados y al narcotráfico, y con programas sociales. En gran medida lo ha logrado; las FARC están acorraladas, los secuestros y atentados han dejado de ser la noticia del día, creando un "círculo virtuoso" de confianza, inversiones, consumo y crecimiento que explica el despegue colombiano. Los altos precios de las materias primas, como el petróleo, el café o el carbón, redondean esa coyuntura propicia, lo que ha permitido que la economía pase de la recesión a un crecimiento del 7,4 por ciento en 2007.
Al otro lado de la frontera, la situación es diametralmente opuesta. Venezuela, pese a su inmensa riqueza petrolera, vive una crisis que se manifiesta de diversas maneras. La delincuencia ha subido a índices alarmantes, el narcotráfico está en auge y el aparato productivo está semiparalizado, lo que provoca una aguda escasez de productos básicos, que deben ser importados, precisamente de su pujante vecino.
Los resultados están a la vista y no deberían dar lugar a dudas al momento de elegir entre uno u otro modelo; sin embargo, los gobernantes de algunos países, con es el caso de Bolivia, intentan aplicar el menos conveniente, anteponiendo ideologías trasnochadas, contrarias a la naturaleza del ser humano.
| |
|
|
|
¿ No encontraste lo que buscabas ? Entonces utiliza nuestro buscador...
|
|
|
|
|