Washington | EFE
Testimonios de dos niñas sobrevivientes de un ataque realizado por tropas estadounidenses en la localidad iraquí de Haditha denuncian que se trató de una matanza, en la que los soldados asesinaron a 24 civiles de forma indiscriminada.
La niña Safa Younis, de 12 años, se salvó al hacerse la muerta, después de que los soldados matasen a los ocho miembros de su familia, según relató a la asociación de derechos humanos iraquí Hammurabi.
Younis explicó que los soldados entraron en su casa y dispararon contra su padre, que estaba desarmado.
"Cuando fuimos a la cocina vimos a mi padre que ya estaba muerto, entonces nos sentamos y empezaron a disparar contra nosotros", dijo Younis en la entrevista, emitida ayer por la cadena estadounidense de televisión CNN.
Lo mismo sucedió en la casa de Iman Hassan, según afirmó esta niña iraquí de 10 años en otra entrevista con el diario "The Times" de Londres publicada ayer.
Hassan dijo que soldados de EEUU mataron a sus abuelos, sus padres, a dos tíos y a un primo de cuatro años.
"Todos los que estaban en la casa fueron asesinados por los americanos, excepto mi hermano Abdul Rahman y yo", dijo la menor, que se acurrucó en un rincón del salón mientras los militares presuntamente abrían fuego contra el resto de su familia.
"La metralla me causó heridas en la pierna. Durante dos horas, no nos atrevimos a movernos. Mi familia no murió inmediatamente, les oímos agonizar", señaló.
Fuentes anónimas han filtrado a la prensa de EEUU en los últimos días que una investigación del Pentágono sobre los hechos, ocurridos el pasado 19 de noviembre, concluirá que las denuncias tienen fundamento.