Agencias
Familiares desesperados registraban aún anoche entre los escombros en busca de sobrevivientes después de que un poderoso terremoto destruyó en la madrugada de ayer numerosas viviendas, edificios y hoteles en la región central de Indonesia.
El seísmo causó la muerte de al menos 3.505 personas, según la última cifra registrada al cierre de esta edición difundida por AP, y lesionó a miles más en otras poblaciones cercanas.
El terremoto de 6,3 grados en la escala de Richter sacudió la isla de Java, la más poblada de Indonesia, y tuvo su epicentro junto a la ciudad de Yogyakarta.
La Unidad de Desastres regional indicó que la zona con más víctimas mortales es la provincia de Yogyakarta, donde se contabilizan por lo menos 2.473 muertos, de los cuáles más de 2.000 en la ciudad de Bantul, seguido del distrito de Klanten.
Las autoridades consideran que la cifra puede subir aún más, dado que se desconoce el número total de personas atrapadas bajo las viviendas destruidas.
La Cruz Roja Internacional estimó que son aproximadamente 200.000 los damnificados y convocó a organismos y países de todo el mundo a enviar ayuda.
El terremoto fue catalogado como el peor desastre natural que sacude a esta nación tras los maremotos de 2004, y despertó temores de que un volcán, el Merapi, podría estar a punto de estallar.
El seísmo sucedió a las 5:54 de la madrugada (hora en Indonesia), cerca del afamado complejo de templos de Borobudur, mientras la mayoría de las personas aún dormía. Los sobrevivientes gritaban al huir de sus casas, cargando con niños y ancianos ensangrentados.
La peor devastación la sufrió la localidad de Bantul, donde el 80 por ciento de las casas quedó destruido y murieron más de 2.000 personas. Varios templos de miles de años también quedaron devastados.
Los habitantes comenzaron a cavar fosas comunes casi de inmediato, mientras que otros familiares lloraban y rezaban el Corán junto a hileras de cadáveres que esperaban ser sepultados.
La actividad del volcán Merapi, uno de los más activos del mundo, se incrementó y un geólogo advirtió que el temblor podría causar una gran erupción. Otro experto, sin embargo, restó importancia a esas preocupaciones.
Al caer la noche en la zona de desastre, decenas de miles de personas se preparaban para dormir en las calles, en campos de arroz o en jardines, ante el temor de que ocurran réplicas.
El servicio eléctrico fue suspendido en gran parte de la región, lo cual agravó los temores. Muchos que habían pasado horas cavando en vano debajo de grandes cantidades de escombros se vieron obligados a suspender la búsqueda de sus familiares hasta la mañana siguiente.
Falta de medios
Los hospitales de Yogyakarta se encuentran colapsados, a pesar de haberse habilitado espacios en los pasillos, en las salas de espera e incluso en los recibidores.
Tras producirse el seísmo cientos de personas huyeron de sus casas en las localidades costeras de esta zona del sureste de Java, hacia terrenos más altos, por miedo a que se repitiera un tsunami como el que en diciembre de 2004 mató a unas 300.000 personas.
Datos de la región afectada
Situación
Java es una de las más de 17.500 islas que forman la República de Indonesia, el mayor archipiélago del mundo, situado en el extremo suroriental de Asia.
Población
En Java viven más del 60 por ciento de los indonesios, 114 millones, y en ella se encuentra la capital del país, Yakarta. Además, juega un papel muy importante en la economía indonesia.
El mundo envía ayuda a Java
La comunidad internacional ha comenzado a movilizarse para ayudar a Indonesia.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) informó de que ha desplegado personal en Yogyakarta, una de las áreas más afectadas por el terremoto, y prepara el envío urgente de tiendas de campaña y de material médico y sanitario.
El presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, envió un mensaje de condolencias al presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, en el que le expresa su "solidaridad" con las familias de las personas fallecidas.
La CE anunció tras conocer la noticia que prepara una ayuda de urgencia de hasta tres millones de euros para responder a las necesidades más urgentes en la zona afectada.
El Reino Unido ofreció por su parte a las autoridades indonesias ayuda económica y equipos de rescate.
Por su lado, el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, ofreció al gobierno de Indonesia ayuda para hacer frente a las consecuencias del seísmo.
Asimismo, Francia ofreció ayuda humanitaria y expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, indicó un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, que agregó que "hemos comunicado de inmediato nuestra disponibilidad para enviar ayuda humanitaria y personal médico".
El gobierno irlandés anunció también la donación de medio millón de euros para ayudar a las víctimas del terremoto.
Malasia envió a Java un equipo de profesionales, entre médicos y expertos en desastres naturales, para ayudar a las miles de víctimas del terremoto.
TESTIMONIOS
1 "Ha sido un día horrible"
Kevin Freedman
Me desperté sobresaltado con toda la casa moviéndose. Mi cama saltaba de un lado a otro de la habitación y caían pequeños pedazos de techo.
Cuando pasaron los temblores, salí afuera buscando a mis amigos. Las calles se habían convertido en una especie de pandemónium. Hoteles y centros comerciales agrietados.
La ciudad se calmó por un momento hasta que alrededor de las siete de la mañana la gente empezó a creer que los temblores se repetirían en una mayor escala.
Ha sido un día horrible. Ahora es que empezamos a percatarnos de la magnitud de lo sucedido.
2 "Un ambiente de pánico"
Vincent Meyer
Estoy todavía en estado de conmoción. A las 5:55 de la mañana me despertaron un ruido horrible y las sacudidas. Mi esposa, mi hijo y yo huimos a la calle.
Era espantoso. He vivido aquí durante 18 años y nunca había experimentado algo así.
Pensamos que era una erupción del volcán Merapi, en el norte, que recientemente ha estado activo.
Las calles estaban llenas de personas asustadas que también habían huido de sus casas.
Se respiraba un ambiente de pánico. Circulaba toda clase de rumores sobre un tsunami. Nos enteramos de que la gente estaba huyendo hacia el norte.
3 "Todo duró 57 segundos"
Jordan Newton
Poco antes de las 6:00 me desperté con todo el cuarto de mi hotel sacudiéndose.
Me entró mucho miedo. La pared se rajó, los cuadros se desprendieron de las paredes, el techo comenzó a caer. Todo duró 57 segundos, pero pareció mucho más tiempo.
Mi novia y yo salimos corriendo hacia los pasillos y bajamos las escaleras junto con las demás personas huyendo hacia la calle.
La huida fue relativamente ordenada pero definitivamente todos queríamos salir lo antes posible.
Esperamos un rato sin saber qué hacer hasta que los empleados del hotel nos dijeron que volviéramos al edificio.