Mientras el proceso democrático en Irak sigue confrontando graves obstáculos porque suníes y chiíes no logran llegar a un acuerdo sobre su nueva Constitución y cuando la violencia insurgente y la consiguiente represión no se detienen, sino que por el contrario siguen sembrando la muerte y la desolación en el país árabe, estamos rescatando en esta página variadas facetas relacionadas con ese cruento conflicto.
Una de esas facetas nos la ofrece Ángela Brown, de AP, quién nos cuenta que Cindy Sheehan, madre de un soldado caído en Irak, dijo que la vigilia antibélica que realiza en Crawford, con otros manifestantes, cerca de la hacienda del presidente George W. Bush, no terminará esta semana, cuando ese grupo salga de esa región.
Cindy Sheehan dijo que al día siguiente de su salida, el 31 de este mes, iniciará un recorrido en autobús que concluirá en Washington el 24 de septiembre, y que en la capital federal el grupo iniciará una vigilia de 24 horas.
Campamento Casey
El último miércoles, Sheehan regresó al Campamento Casey, nombrado así en honor a su hijo, el soldado Casey Sheehan, que a sus 24 años de edad murió en Irak, en 2004.
Cuando la madre llegó al lugar del campamento, vio una pancarta de gran tamaño con la imagen de su hijo. Sheehan sollozó y dijo que se sentía mal. Sus partidarios le trajeron agua y toallas frías y la mujer se recuperó unos 20 minutos después.
Sheehan comenzó su vigilia el 6 de agosto en el camino que lleva hasta la hacienda de Bush, y prometió pasar allí todo el tiempo necesario hasta que el Presidente accediese a entrevistase con ella.
La mujer viajó la semana pasada para visitar a su madre enferma en California, y después regresó a Crawford.
Sheehan dijo que comprende que Bush no tiene intenciones de reunirse con los manifestantes, pero considera que su vigilia ha conseguido otras cosas.
"Creo que ha valido absolutamente la pena porque hemos dado un gran impulso al movimiento de paz", dijo. "Hemos logrado que la gente comience a hablar de nuevo acerca de la guerra".
La protesta de Sheehan en Crawford ha impulsado a un número de activistas antibélicos a respaldarla en Crawford y ha motivado a otros a realizar vigilias en favor de la paz en muchos otros puntos de Estados Unidos.
Pero el general Joseph Taluto, jefe de la División Multinacional en la región centro-norte de Irak, en respuesta a varias preguntas sobre el efecto entre las tropas de la ola de protestas contra la guerra y de las críticas que se escuchan en Washington por la falta de progresos, aseguró que "no existe ninguna preocupación" y que "los soldados están convencidos de que hacen lo correcto".
REVELAN COMPENSACIONES A FAMILIAS IRAQUÍES
El diario The Herald Sun, de Sydney, reveló que el gobierno australiano pagó compensaciones de entre 1.100 y 11.100 dólares (896 y 9.045 euros) a las familias de iraquíes cuya muerte fue causada por soldados australianos
Ese diario añadió que los soldados australianos dispararon contra 14 iraquíes desde que se iniciaron las operaciones de mantenimiento de la paz en julio del año 2003.
Según el citado rotativo, el Ejército australiano trabajó conjuntamente con las fuerzas británicas y estadounidenses para determinar la cuantía de la compensación.
Los pagos se realizaron a las familias de iraquíes que fallecieron en casos de accidentes de coches o en situaciones de fuego cruzado, pero nunca a "insurgentes", de acuerdo con el periódico.
Posiciones contrapuestas
Miles de manifestantes llegaron el último sábado al poblado adoptivo del presidente George W. Bush, unos como parte de una caravana que recorre el territorio estadounidense en apoyo al mandatario y otros a favor de una acción antibélica encabezada por Cindy Sheehan. Los simpatizantes de Bush se reunieron para un evento que señala el final de la caravana "Tú no hablas en mi nombre, Cindy", iniciada en California. Coreaban el lema "Cindy, ya vete a casa. Le das esperanzas y ánimo a los enemigos de Estados Unidos".
Mientras tanto, manifestantes contra la guerra se reunieron a varios kilómetros de distancia en el "Campamento Casey". Se efectuó una ceremonia en la que se hicieron repicar campanas en honor a los soldados en Irak. "Sé que el movimiento del Campamento Casey va a ponerle fin a la guerra en Irak", dijo Sheehan, y agregó que nadie más debe de sufrir la pérdida de un familiar, según indica un despacho de Ángela K. Brown, de AP. Los manifestantes que apoyan el movimiento pacifista instigado por Cindy
Sheehan, han anunciado que están dispuestos a exigir por todo Estados Unidos la retirada de Irak y el fin de la guerra, señala Pilar Viñas, de EFE.
OTRA CARA DE IRAK
Diego Méndez, de AP, recoge los siguientes testimonios sobre otra cara de Irak que ofrecen soldados salvadoreños integrantes de cinco misiones de expertos en sanidad, construcción y comunicaciones:
"Hay mucha necesidad, mucho trabajo pendiente", dijo el teniente José Rivera, que recientemente regresó a su país, desde Irak, donde pasó seis meses construyendo escuelas y clínicas lejos de su familia.
"Las obras benefician a iraquíes humildes, entre ellos muchos niños. Eso es realmente gratificante y no nos hace dudar de la labor", señaló.
Rivera , que era encargado de la logística de transporte y seguridad de los convoys humanitarios salvadoreños en el campamento Charlie de Al Hillah, dijo que al principio dominó la incertidumbre por estar en esa nación árabe.
"Pero con los días uno se dio cuenta de que los iraquíes tenían mucha necesidad y una bastante afinidad con los salvadoreños. Siempre nos recibían con la palabra sadiki (o amigo), lo que generó mayor confianza en la tropa", según el oficial.
"Como soldado, como persona me siento feliz de haber terminado la misión que nos habían encomendado y feliz por la reacción satisfactoria en los rostros de los iraquíes. El trabajo fue bien hecho", agregó.
Rivera comentó que pese a la barrera del idioma, la gente iraquí llegó a tomar aprecio a los salvadoreños.
"Teníamos traductores, pero al final el cariño y la colaboración superaron esa barrera. Ellos nos brindaron una amistad sincera", aseguró el oficial.
DICHOS Y HECHOS DE LOS PROTAGONISTAS
George W. Bush, presidente de EEUU
El presidente George W. Bush, el último sábado, pidió a los estadounidenses que tengan paciencia con la misión militar en Irak, cuando menos de la mitad de los encuestados apoyan su política de guerra, según AP. "Los iraquíes están colaborando para construir una nación libre que contribuya a la paz y la estabilidad en la región, y les ayudaremos a salir adelante", dijo Bush en su discurso anual por radio.
Lejos de expresar consternación por los graves obstáculos que enfrenta el proceso democrático en Irak, Bush se mostró confiado en que la nueva constitución "será un hito" en el Medio Oriente.
John Howard, primer ministro australiano
Con respecto a una versión publicada por el diario The Herald Sun, de Sydney, el primer ministro australiano, John Howard, declaró a la radio Southern Cross de Melbourne que desconocía que se hubieran pagado compensaciones. "Me informaré. No lo sabía", dijo un sorprendido Howard. Australia, uno de los principales aliados de Estados Unidos, apoyó la invasión de Irak con el envío de tropas, que no se ha determinado aún cuándo se retirarán del país árabe, según recuerda EFE.
Richard Myers, alto jefe del Pentágono
El jefe del Estado Mayor Conjunto del Pentágono, general Richard Myers, aseguró que los soldados quieren terminar su trabajo en Irak. "Comprenden que la estrategia para ganar consiste en seguir luchando contra los insurgentes y crear un ambiente propicio para que el proceso político continúe", dijo. "Pese a lo que podamos leer y escuchar aquí en Washington, nuestras tropas ven de primera mano el progreso que se está haciendo y saben que estamos ganando", agregó, según EFE.
Cindy Sheehan, la "madre pacifista"
"No estoy sola", dijo Cindy Sheehan, conocida ya internacionalmente como la "madre pacifista", en Crawford, Texas. "Hay gente que me respalda aquí, pero también hay millares de familias militares que desean recibir respuestas a las mismas preguntas", remarcó. "Aquí es donde me corresponde estar, hasta el 31 de agosto, tal como le dije al presidente George W. Bush", dijo Sheehan, según un cable de The Associated Press.
Maurizio Scelli, de la Cruz Roja italiana
Maurizio Scelli, jefe saliente de la Cruz Roja italiana, hizo una sorprendente revelación con referencia a la forma en la que fueron liberadas dos compatriotas suyas, secuestradas en Irak, en septiembre del año pasado. La odisea que vivieron las "dos Simonas", como denominaban las agencias noticiosas y los medios periodísticos, a los dos cooperantes italianas, concitaron la atención mundial. La nota que aparece en la parte inferior de esta página ofrece los detalles de esa revelación.