"La humareda es una de las consecuencias que sufrimos de los incendios por lo que debemos cubrirnos los ojos para evitar la contaminación y a veces sufrimos quemaduras de primer grado debido a la fuerte radiación".
Ismael Ramos/ Voluntario del SAR Bolivia
Tres incendios de magnitud devoraron ayer gran variedad de plantas al norte de la ciudad de Cochabamba y varias hectáreas próximas a la hacienda de Simón I. Patiño en la localidad de Pairumani, Parque Nacional Tunari (PNT).
Los primeros frentes de incendio fueron aplacados casi de inmediato, pero un tercero ardió en la noche alarmando a la población que podía divisar a kilómetros la intensidad de las llamas. Se desconoce el número de hectáreas quemadas, cuyas llamas alcanzaron en algunos momentos tres metros de altura.
De este último brote fue afectado entre ocho a 10 hectáreas en una pendiente del PNT ingresando a dos cañadones. El fuego se extendió rápidamente hacia la parte norte, oeste y más hacia al sur, convocando la presencia de la Unidad de Bomberos, voluntarios del SAR Bolivia, guardaparques y hasta pobladores, que extremaron esfuerzos y recursos para llegar a los focos del incendio.
El tercer brote en el área protegida convocó la participación de más de tres horas de trabajo con patrullas compuestas por más de 20 voluntarios. En su intento de llegar al incendio una de las patrullas se vio imposibilitada de avanzar por la falta de combustible.
De acuerdo al informe brindado por el voluntario del SAR-Bolivia, David Áviles, se quemaron pastizales, kewiña, y afortunadamente no llegó a la mancha forestal de la reserva.
En el incendio ocurrido en la localidad de Pairumani se quemaron eucaliptos, pastizales que arrasó gran parte de la vegetación de Iscaipata.
En tanto, el voluntario, Ismael Ramos, manifestó que se trataron de incendios de gravedad porque los eucaliptos, pinos y matorrales, estaban casi secos quemándose por la radiación que emitían las llamas, alcanzando incluso a las copas de los árboles.
Las llamas se extendieron debido al viento sufrido en la zona afectando a una parte de las plantaciones de la hacienda de Patiño, mismas que lograron aplacarse a tiempo por la participación de más de unas 40 personas entre voluntarios, bomberos y pobladores.
La humareda afectó el sentido de la vista de los voluntarios y algunos sufrieron quemaduras de primer grado en su intento de aplacar las llamas.
Hasta el cierre de esta edición continuaban en la labor de extinguir los focos de incendios del tercer punto con agua, tierra y algunas ramas. La tarea se hizo difícil por ser un lugar montañoso e incluso inaccesible. Hoy se espera conocer un informe preliminar de los daños sufridos en los tres frentes.
Responsables
Después de ocurridos los incendios que afectan al medio ambiente nadie hace una investigación para conocer las causas y a los autores de estos hechos, lamentó el voluntario del SAR Bolivia, Ismael Ramos, quien junto a algunas personas se arriesgaron a sufrir quemaduras.
Los voluntarios para llegar a las zonas de emergencia tuvieron que hacer una "vaquita" y recibieron ocasionalmente una donación en dinero para la compra de combustible.