Este año, los incendios se llevaron por lo menos 300 hectáreas de bosques y pastizales en el departamento de Cochabamba, cuando lo usual, por año, es que se lleguen a cien en el peor de los casos, según datos de la Prefectura.
Hasta el momento, el mayor incendio, que al final es el que eleva las cifras, se produjo en Villa Esperanza del municipio de Pojo, donde aproximadamente 250 hectáreas de arbustos, pajonales, pinos y eucaliptos fueron quemados este pasado 15 de agosto.
Según el último informe del director de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Prefectura de Cochabamba, Augusto Mercado, el incendio se propagó durante dos días y tuvieron que intervenir cerca de 300 personas del Grupo SAR-Bolivia y FAB, guardabosques del Parque Nacional Tunari y comunarios de Villa Esperanza.
De acuerdo a este mismo informe, en el Parque Nacional Tunari se han producido algunos incendios de poca consideración con relación a los otros años. El más llamativo fue el de la comunidad de Montecillos (Tiquipaya), donde se quemaron pajonales y eucaliptos.
Las causas
Mercado explicó que el incendio producido en Villa Esperanza fue causado por la mala práctica de un ritual de q´oa por parte de un comunario del sector, quien, por descuido, dejó las brasas encendidas y provocó el mayor incendio del año.
Este hecho, según el informe, habría ocasionado que el fuego se propague inmediatamente a los pajonales y los alrededores, quemando algunas especies nativas como pinos silvestres y eucaliptos, que necesariamente deberán ser reemplazados con algunos plantines.
En el caso del Parque Tunari, los incendios se producen, en su mayoría, por mano del hombre, ya que mucha gente se ha dado a la práctica de hacer excursión en el monte, encender una fogata y dejarla prendida.
"Para evitar estos incendios, en el Parque Tunari se tiene pensado aplicar un plan de control de monitoreo con la participación de la Prefectura, Alcaldía Municipal, organizaciones ambientales y los mismos comunarios asentados en las partes altas", sostuvo Mercado.