En los últimos tres años y medio, la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la inseguridad ciudadana no logró reducir los crecientes índices de delincuencia que afectan a las ciudades de Santa Cruz, El Alto, Cochabamba y La Paz.
Así lo señala un informe del Observatorio de Democracia y Seguridad (ODyS) sobre las intervenciones militares en los planes de seguridad ciudadana desarrollados en estas ciudades.
El estudio advierte que la "militarización" de la lucha contra el delito "demuestra el fracaso de las políticas estatales de seguridad encabezadas por la Policía Nacional".
Los atracos a los bancos Los Andes y Unión, ocurridos en El Alto y Santa Cruz, respectivamente, muestran que la acción de las bandas organizadas de delincuentes sigue fortalecida y constata la debilidad de la fuerza pública para enfrentar el delito.
Según los datos registrados por ODyS, entre 2002 y 2005 se produjeron más de 122 mil hechos delictivos a nivel nacional, con un incremento sostenido de la inseguridad en las principales ciudades del país.
En el año 2002, se registraron 35.002 delitos; en 2003, 33.600 eventos; en 2004, 36.234 violaciones a la ley; y, hasta junio de 2005, aproximadamente, 18.200, casos, esperándose que -hasta el final de la gestión- se superen los 37 mil hechos delictivos.
Esto quiere decir que hubo un incremento de menos del 1 por ciento en la cantidad de delitos ocurridos entre 2002 y 2004, lo que muestra la crisis de la seguridad vinculada con la permanencia de la delincuencia.
En el mismo período las intervenciones militares se incrementaron significativamente con patrullajes en las calles y operativos de seguridad hasta llegar a una movilización de unos 500 soldados por semana en las ciudades del eje.