Potosí | El Potosí.- Colorido, vitalidad y alegría caracterizó la primera entrada folklórica de los Ch"utillos que está destinada a las danzas autóctonas de Potosí y algunos departamentos hermanos.
Los bailes con los que los campesinos piden una buena cosecha a la Pachamama o se prepara la cacería de la perdiz se lucieron la jornada de ayer pese a que el espectáculo comenzó tarde y se deslució debido a la gente que caminaba por el trayecto.
Pasos, saltos, gestos, movimientos, torsiones, sonidos y colores ganaron las calles de la ciudad colonial para sentar el precedente de que la cultura andina tiene vida y, que pese a la conquista española y la absorción republicana, resistió al tiempo y la agresión.
Los pasos de l@s bailarin@s retumbaron en el asfalto de la ruta de 3,2 kilómetros y los cuerpos se torcieron en poses impensadas para exteriorizar el sentido de las danzas que se interpretan en las comunidades rurales.
Los ritmos más sentidos de los Andes salieron de las anatas, las tarkas, las jula julas, las zampoñas o los rollanos para erigirse como ganadores sobre la música mercantil que se difunde en radios y discotecas y embrujó a bailarines y espectadores que quedaron estupefactos ante semejante golpe.
También la vestimenta de quienes son parte de los grupos de bailarines fue apreciada porque cada prenda, cada color y cada signo tienen un profundo significado que habla de las deidades, de la naturaleza, del amor y de la vida.
El alcalde subrogante, Manuel Mezza, resaltó la importancia de esta fiesta porque en ella se puede mostrar la multiculturalidad de nuestra región y la belleza de las expresiones culturales que, pese a todo, están más vivas que nunca.
BAILES ORIGINARIOS
Las danzas del departamento de Potosí son variadas y todas ellas son prehispánicas ya que antes de la llegada de los españoles se bailaba en las wacas sagradas para entrar en relación con las deidades divinas, sostiene el historiador potosino Walter Zabala Ayllón.
Existen 272 bailes originarios en el departamento de Potosí y sólo algunos de ellos fueron apreciados en la entrada de ayer así que aún existe mucho por recuperar y mostrar al mundo en esta fiesta que fue declarada Patrimonio Cultural de Bolivia a instancias del diputado Orlando Careaga.
Zabala remarca que en los bailes de los ayllus potosinos se expresaban sus diferentes estados de ánimo y su pedido a los dioses para mayor producción o por preservar la vida y, por tanto, cada una de las danzas tiene su significado especial.
Indicó que el ritmo de cada una de las danzas responde a una cosmovisión del mundo así que no son sonidos traídos al azar sino toda una estructura musical que sería casi un poema en el sonido.