Para quienes continúan la obra de don Carlos Canelas en el periodismo, sean sus descendientes directos o no, resulta justiciero e insoslayable rendir tributo permanente a su figura, más aun en fechas significativas como la de este 28 de agosto, cuando se cumple el centenario de su nacimiento.
Hombre de empresa por naturaleza, incursionó en el rubro en abril de 1936, luego de crear una editora a la que bautizó con su propio nombre y desde la cual puso en circulación quincenal, colaborado por otros aficionados al oficio de informar, orientar y entretener, la revista "Sucesos".
Avatares de su infatigable trayectoria, sin embargo, hicieron que en poco tiempo pasara a la agropecuaria en la Hacienda Angostura, establecimiento familiar pionero de la lechería local, llegando a ser ejecutivo del sector como Presidente de la entonces Federación Rural de Cochabamba, a mediados de la década de los años 50.
Ello no impidió que combinara las faenas de campo con su verdadera vocación, procediendo a la organización, en 1961, de una nueva empresa, la "Editorial Canelas, S.A", a la que convirtió en promotora de la publicación de libros de escritores cochabambinos y de otros distritos, además de base estructural para la reaparición del periódico "Los Tiempos", que fundado por su hermano Demetrio Canelas en 1943, había sido asaltado y destruido en 1953.
En julio de 1967 vio coronado su empeño al iniciar una segunda etapa de vida de este diario, del que fue director y mentor hasta su fallecimiento el año 2000.
Sus seguidores lo recordarán hoy con admiración y gratitud.