La Paz | ANF
El Gobierno de Evo Morales rechazó ayer la amenaza de la Confederación de Choferes de Bolivia de iniciar medidas de presión contra la nacionalización de vehículos indocumentados o "chutos" y atribuyó las advertencias a motivos políticos.
La Confederación convocó ayer a un ampliado nacional extraordinario el 3 y 4 de octubre en la ciudad de Tarija para decidir medidas si el sector cree que el Gobierno no ha cumplido con las principales demandas del autotransporte que son: garantizar la normalidad en el suministro de carburantes y evitar que el Ejecutivo no promulgue la ley que autoriza la legalización de los vehículos indocumentados.
El Ministro de Hacienda, Luis Carlos Arce, dijo que la protesta de la Confederación de Chóferes no obedece a motivos económicos sino políticos y que la ley que autoriza la legalización será aprobada.
Añadió que la nueva norma es necesaria y fue discutida por más de tres meses en la Cámara de Diputados y de Senadores.
Los transportistas añadieron que se encuentran en estado de emergencia. El dirigente de los chóferes asalariados, Miguel Aramayo, dijo que hasta la fecha hay suficientes motivos para pensar que el Gobierno no cumplió en varios puntos del pliego de peticiones.
Arce dijo que lamentaba que los dirigentes del autotransporte reaccionen así a pocos días de que la Ley sea promulgada.