Santiago de Chile | EFE
El Gobierno chileno consideró ayer insuficiente la decisión de Caracas de llamar a su embajador en Santiago, Víctor Delgado, para solventar el incidente causado por unas declaraciones del diplomático calificadas de impropias.
El canciller chileno, Alejandro Foxley, dijo que el Gobierno "sigue a la espera" de una decisión de Caracas respecto a la controversia desatada por el embajador venezolano.
Hace unos días, Delgado equiparó la oposición de la Democracia Cristiana chilena a Salvador Allende con el apoyo que le dieron los democristianos venezolanos al golpe de abril de 2002 contra el Gobierno del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El embajador hizo las declaraciones en medio de un debate interno que se ha desarrollado en Chile por el eventual apoyo a Venezuela en la elección de un miembro no permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, al que la Democracia Cristiana se opone.
La presidenta chilena, Michelle Bachelet, ha insistido en que sólo el próximo octubre decidirá el voto de Chile en esa instancia, a la que también se postula Guatemala, que tiene el apoyo de Estados Unidos.
Las declaraciones del embajador fueron calificadas de "inaceptables" por la cancillería chilena, que en una nota oficial lo acusó de "apartarse de toda práctica diplomática" y de inmiscuirse "en los asuntos internos del país en el cual se encuentra actualmente acreditado".
Aunque no pidió explícitamente la retirada del embajador, la cancillería chilena señaló que "espera que las autoridades de Venezuela adopten las medidas necesarias para que estos hechos no afecten las relaciones de amistad y de cooperación entre ambos países".