Una imagen capaz de cambiar de un aura azul a otra violeta o amarilla en cuestión de instantes es la nueva cualidad que luce el Cristo de la Concordia, considerado el icono turístico más representativo de la ciudad. El sistema de iluminación robotizado de 7 mil vatios de potencia para iluminar el Cristo fue entregado ayer por la Prefectura en un acto con juegos pirotécnicos, música y una misa.
La imagen multicolor del Cristo ahora se roba las miradas de los habitantes del valle, que desde el domingo comenzaron a ver las transformaciones de la imagen, que la Unidad de Turismo encaró como parte del Día Mundial de Turismo.
La estatua fue concebida por el artista César Terrazas Pardo, quien quiso inmortalizar el gesto de un Cristo protector en la serranía de San Pedro, localizada en un área cercana al centro de la ciudad, desde donde se puede ver gran parte de la ciudad y usar el primer teleférico del país.
La imagen de 34,20 metros de altura, que con ayuda de un pedestal llega a 44,44 metros, fue iluminada por la compañía italiana de luces DUE, que demandó 86 mil dólares por culminar el proyecto, que además está dotado por un cañón, cuya proyección crea la sensación de que el Cristo desciende debido a que proyecta un haz que puede alcanzar 15 kilómetros de alto.
Ahora, el sostenimiento de la tecnología de la imagen estará a cargo de la Asociación Cristo de la Concordia, que asumió la conservación y pago del servicio de energía eléctrica.