La Paz | AP
El ex comandante del Ejército Marcelo Antezana dijo ayer que se someterá al proceso militar que ordenó el Alto Mando por sus declaraciones que podrían interpretarse como gestor de un golpe militar.
"Si quieren darme de baja, que me den, y verán si pueden, porque tienen que mostrar pruebas que estoy en cuestiones golpistas...", afirmó en declaraciones a un medio televisivo.
El que esté en la reserva activa implica que aún debe esperar a cumplir 35 años en el Ejército, le faltarían dos años, para jubilarse. Antezana insistió en que por estar en la reserva activa tiene derecho a expresar sus opiniones y señaló que el comandante de las Fuerzas Armadas, general Wilfredo Vargas, intenta conculcar esa facultad, de la que hizo uso para denunciar supuestos aprestos subversivos del vicepresidente Álvaro García.
Ratificó su convicción de que en el gobierno hay sectores violentos que buscarían una "guerra civil" porque "se han dado cuenta que democráticamente no pueden imponer un gobierno absolutista".
Antezana ha insistido en que el oficialismo debe respetar las leyes que establecen que la nueva constitución que emerja de la Asamblea Constituyente debe ser aprobada por dos tercios de los votos de los representantes pero el Gobierno insiste en que en algunos de sus tramos se haga por mayoría.
Repitió que "hay malestar en las Fuerzas Armadas" y, cuando fue consultado si hay sectores militares que lo apoyan, dijo que él es considerado un líder en la Escuela de Cóndores, un instituto para la formación de los comandos de élite.
Insistió en que no busca llegar al poder "por la vía violenta" y que si lo hubiera deseado lo habría hecho desde hace un par de años cuando, dijo, empezó a recibir invitaciones y consultas por parte de personalidades políticas y organizaciones sociales y campesinas, algunas supuestamente vinculadas al actual gobierno.
Antezana respondió así al anuncio que emitió Vargas el martes en la noche de que pediría el procesamiento del general ante tribunales propios, por supuestamente "haber faltado el honor militar" con declaraciones en las que señaló que el gobierno está llevando a Bolivia a la "guerra civil" por transgredir la constitución y enfrentar a regiones entre sí.