Washington | Agencias
Republicanos y demócratas se han vuelto a enzarzar en torno a la eficacia o no de la estrategia de Estados Unidos en Irak, a raíz de la desclasificación de parte de un informe secreto que revela que el conflicto iraquí expandió el extremismo.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ordenó este martes la divulgación de parte de ese documento (cuatro páginas del total de 30) que había sido filtrado a la prensa, para que los ciudadanos pudieran juzgar por sí mismos su contenido.
Los demócratas exigen ahora conocer todo el texto, al que ven como una prueba más del fracaso de la estrategia de Estados Unidos en Irak y eso "ha agravado la amenaza contra nosotros", denunció ayer la demócrata de más rango en el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Jane Harman.
Los republicanos advierten de que su divulgación podría dar pistas a los terroristas y ven que la parte que se ha difundido es una clara evidencia de que el conflicto iraquí es el eje central en la lucha global contra el terrorismo.
Según el senador republicano Christopher Bond, la guerra en Irak no ha expandido el terrorismo porque, entre otras razones, hoy en día "al-Qaeda es una amenaza mucho menor".
Otro de sus correligionarios, el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes Peter Hoekstra, dijo que hay que tener mucho cuidado con este tipo de informaciones porque pueden contribuir a ayudar a al-Qaeda.
Es un argumento que no convence a los demócratas ya que, como dijo el senador Edward Kennedy, "los estadounidenses se merecen la historia completa, no aquellas partes que seleccione la administración de Bush".
Al margen de la disputa generada en torno a la divulgación o no de todo el texto y a su posible impacto en la seguridad del país, demócratas y republicanos han dejado ver claramente que el informe en cuestión puede ser una pieza clave para las elecciones legislativas del próximo 7 de noviembre.
Si el día de los comicios continúan las matanzas en Irak, quedará claro que esta administración falló en ese país y eso "tendrá un precio político", pronosticó ayer el senador demócrata Joe Biden.
Encuesta
La mayoría de los iraquíes consideran que la presencia estadounidense en su país incentiva la violencia, indica una encuesta de la Universidad de Maryland.
El 78 por ciento de los consultados tiene esa opinión y sólo los kurdos consideran a los invasores como una fuerza estabilizadora.
Asimismo, el 71 por ciento de la población desea la salida de las tropas estadounidense de Irak antes de un año y un 37 por ciento antes de seis meses.
El estudio desarrollado por el Programa sobre actitudes en Política Internacional del alto centro docente muestra que son los sunitas, el 57 por ciento, los que más favorecen el retiro en seis meses y sólo un 11 por ciento de los kurdos.
Se niegan divulgar el informe
La Casa Blanca se negó ayer a divulgar la totalidad de un informe secreto de inteligencia según el cual la guerra en Irak ha empeorado la amenaza terrorista en el mundo.
"No queremos poner en peligro vidas humanas", dijo el secretario de prensa de la Casa Blanca, Tony Snow, quien respondió así a las peticiones de los demócratas de tener acceso irrestricto al documento.
Snow señaló que la divulgación total del informe perjudicaría los métodos de trabajo de Estados Unidos con otros gobiernos y divulgaría métodos secretos de recopilación de datos por parte de las agencias gubernamentales.
"Si las agencias de seguridad llegan a pensar que sus trabajos van a estar siendo divulgados al público todo el tiempo, se van a cohibir", dijo Snow.
El portavoz opinó que el informe confirma la importancia de ganar la guerra en Irak para derrotar al terrorismo.
"Para ellos, Irak se ha convertido en el frente de batalla. Si pierden allí, pierden su prestigio, pierden su capacidad de captar reclutas", recalcó el funcionario estadounidense.
EXTRACTOS
El análisis prevé además que al-Qaeda "continuará como la principal amenaza terrorista contra Estados Unidos y sus intereses en el extranjero".
Aunque dibuja un panorama muy poco halagüeño sobre la situación, sí apunta que una derrota de los extremistas en Irak podría ser definitiva en la lucha antiterrorista.
El creciente desempeño de iraquíes en las operaciones de al-Qaeda en Irak podría llevar a los combatientes más veteranos de la red terrorista a centrar sus esfuerzos fuera del país.
Si bien Irán y Siria son los estados más activos en apoyar el terrorismo, muchos otros países serán incapaces de evitar que los terroristas hagan uso de su territorio.
Los grupos de todas las facciones recurrirán cada vez más a la Internet para comunicarse, capacitarse, reclutar y obtener apoyo.