La Paz | AGENCIAS
La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, destituyó ayer, al viceministro de Régimen Interior, Rafael Puente Calvo, por las declaraciones "de carácter personal" que efectuó el martes pasado en contra del presidente paraguayo Nicanor Duarte y lo que provocó un conflicto diplomático con Asunción. Muñoz posesionó, anoche, en el cargo de Puente, a Rubén Alberto Gamarra.
Puente aseveró que el presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, "engañó" a su colega boliviano, Evo Morales, con documentos falsos para conseguir que a dos perseguidos paraguayos, Ángel Acosta Centurión y Blas Concepción Franco, acusados del secuestro y asesinato de la hija del ex presidente Raúl Cubas, se les revocara el asilo político en Bolivia.
Ante esa acusación, el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, exigió "la inmediata rectificación" de esas declaraciones y advirtió que, de lo contrario, iba a "tomar acciones muy importantes como el retiro de los respectivos embajadores". El gobierno de Evo Morales desautorizó a Puente y a través de la Cancillería y el ministro de Defensa Walker San Miguel, que se encuentra en visita protocolar en el vecino país, presentó excusas con las formalidades de rigor y aseguró que el Ejecutivo no comparte la posición personal del ahora ex viceministro.
La Ministra de Gobierno explicó que tomó la decisión de destituir a Puente, debido a que ayer, luego de que la Cancillería emitió un pronunciamiento desautorizándole a hacer declaraciones, el ex viceministro volvió a referirse al tema y se ratificó en lo que dijo un día antes. Esta entrevista difundida en Paraguay, según Muñoz, reactivó el impasse que horas antes ya había quedado superado con la aceptación al haber aceptado Paraguay las disculpas de Bolivia.
"No tengo ninguna razón para retractarme", afirmó ayer Rafael Puente al ser consultado en relación a la exigencia del Gobierno paraguayo para que se efectúe una "inmediata rectificación" de sus afirmaciones respecto a la supuesta tergiversación de la documentación entregada para lograr la extradición de los paraguayos.
Respecto al anuncio de la Cancillería paraguaya en sentido de que se podría llegar a un retiro de los embajadores, Puente dijo que este es un asunto cuyo tratamiento corresponde a la Cancillería, ya que entra al ámbito de las relaciones entre los dos Estados. "Por mi parte el caso está cerrado y no voy a volver a insistir en nada primero por no poner más piedras en el camino y segundo porque es un caso cerrado. En los hechos concluyó aún cuando nadie ha decidido concluirlo, pero la cosa queda como está y no hay nada que cambiar ni tomar una nueva medida en este país", señaló Puente evitando entrar en más detalles sobre el tema que ya causó más de un impasse entre ambos países.
La embajadora de Paraguay en Bolivia, Nivia Oviedo dijo ayer, una vez que recibió la nota aclaratoria de la Cancillería, que las relaciones de su país y Bolivia desarrollan una "agenda positiva" al dar por superado el impasse que se produjo a raíz de las declaraciones de Puente.
Oviedo aclaró, en una entrevista concedida a la red Bolivisión, que los documentos que Duarte entregó a Morales fueron avalados por la Suprema Corte de Justicia de su país y recordó que la madre de Cecilia Cubas llegó al país para realizar el seguimiento a este caso.
El caso de los paraguayos causó un primer impasse cuando el Conare les otorgó la condición de refugiados, decisión que provocó la protesta de Oviedo y su posterior convocatoria por parte del canciller Choquehuanca para que dieran explicaciones satisfactorias.
San Miguel niega posible guerra
Asunción | Ap.- El ministro de Defensa, Walker San Miguel, aseguró ayer que Bolivia no busca una nueva guerra con Paraguay, desmintiendo versiones acerca del presunto rearme del ejército con financiación venezolana.
Paraguay y Bolivia estuvieron enfrentados entre 1932 y 1935 en la denominada Guerra del Chaco que terminó con la mediación de una comisión internacional de paz. El ejército local perdió 30 mil hombres mientras que Bolivia tuvo cerca de 50 mil bajas.
San Miguel dijo a los periodistas anoche, tras conocerse en Asunción la destitución del viceministro del Interior Rafael Puente, que "no es tiempo de guerras, es tiempo de luchar juntos contra la pobreza y a favor de la integración económica regional".
El funcionario del gobierno del presidente Evo Morales se encuentra en el vecino país en visita oficial "para ofrecer disculpas al presidente Nicanor Duarte por las expresiones inapropiadas lanzadas días atrás por el ex viceministro Puente y para aclarar que sólo construiremos o mejoraremos los fortines militares en la frontera con Brasil".
"En estos momentos cruciales de la historia económica de mi país, el Gobierno está salvaguardando sus recursos naturales para un mejor aprovechamiento, en beneficio de la población, y nada más", sostuvo.