Río de Janeiro | EFE
La petrolera brasileña Petrobras y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) concluyeron ayer sin acuerdo en Río de Janeiro una ronda de negociaciones sobre el aumento de precio para el gas natural que Bolivia exporta a ese país.
Según un comunicado de Petrobras divulgado al término del encuentro, las dos empresas "volverán a profundizar las discusiones en busca de soluciones mutuamente aceptables para el tema en discusión".
Bolivia exige a Brasil revisar la cláusula de precios del contrato de compra-venta de gas que regula el suministro de hasta 30 millones de metros cúbicos por día enviado desde los campos del sureste boliviano hasta el sureste de Brasil.
La próxima cita entre Petrobras y YPFB fue fijada para la semana del 6 al 10 de noviembre, también en Río de Janeiro.
Bolivia exige a Brasil un importante aumento del precio actual del gas, que vende hoy a 3,70 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica).
El gobierno de Evo Morales pretende que el combustible sea pagado por Petrobras a un precio cercano a cinco dólares por millón de BTU, acordado en julio pasado con Argentina.
Petrobras alega que el precio de venta ya es revisado semestralmente de acuerdo con la cotización de otros hidrocarburos, en un contrato con vigencia hasta 2019.
Pero según expertos petroleros, ese contrato, negociado hace una década, toma como referencia los precios del mucho más barato del combustible residual de petróleo, con alto contenido de azufre usado para generación termoeléctrica.
Hoy el gas es considerado un combustible "limpio" y más valioso, con alto potencial de utilización en la industria petroquímica.
El contexto
El aumento planteado por Bolivia se discute en el contexto de la nacionalización y que afecta especialmente a Petrobras, la compañía con más inversiones en el país.
La empresa brasileña negó ayer versiones de que el abastecimiento del combustible y la generación de electricidad térmica estén en riesgo en Brasil.
Petrobras dijo esperar que en noviembre se restablezca por completo el flujo del combustible para uso térmico, afectado en abril por las lluvias en Bolivia y en septiembre por problemas en dos compresores.
La compañía además se propone que grandes consumidores industriales sustituyan el gas por otros combustibles para aumentar la cantidad destinada a generar electricidad.
"La demanda de energía eléctrica prevista está totalmente contratada (cubierta) hasta 2010", dijo Petrobras al añadir que "no hay razones para especulaciones sobre desabastecimiento".
ELECCIONES
Las negociaciones sobre el precio del gas están también afectadas por la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil.
Analistas, indicaron que hasta que se conozcan los resultados de la segunda vuelta, que será cumplida mañana y en la que pugna el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, no habrá grandes avances respecto a un acuerdo para un nuevo precio.
Esta semana, Lula se ha referido a las negociaciones con Bolivia y aunque dijo que el diálogo avanza, se ha mostrado fuerte al reiterar que si no hay convenio Petrobras exigirá indemnización y si es necesario recurrirá a un arbitraje internacional.