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El partido de Morales ignora ultimátum y ahonda crisis política |
| 28-11-2006 - 14:01 h. |
| La Paz | EFE
El partido del presidente boliviano, Evo Morales, hizo hoy caso omiso a un ultimátum de líderes regionales e insistió en redactar la nueva Constitución por mayoría, sin los dos tercios que exige la legislación vigente, lo que agravó una crisis enconada por la intransigencia de ambas partes.
La ratificación se aprobó por 146 votos a favor -137 del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y nueve de aliados-, dos en contra y cuatro abstenciones, mientras que la oposición se retiró de la sesión en señal de protesta (en total son 255 asambleístas).
El MAS, que obtuvo en las elecciones de julio pasado el 50,7 por ciento de los votos, puede ahora ignorar la opinión de la otra mitad de Bolivia, denunciaron los partidos de oposición.
Los dos tercios serán usados para refrendar el texto final de la Constitución, pero si no lo aprueban 170 asambleístas, Morales ha anunciado que convocará a un referendo popular.
Algunos artículos de la Constitución que se consideren polémicos, aún no especificados, podrían someterse a los dos tercios, aunque el jefe de los asambleístas de la alianza conservadora Poder Democrático y Social (Podemos), Rubén Dario Cuéllar, calificó hoy esa concesión oficialista de "limosna del pastel".
Cuéllar dijo a Efe que la Constitución actual volvió "a ser pisoteada" por los partidarios de Morales y que la oposición abandonó la última sesión por ello, pero agregó que la retirada no será definitiva porque "no habría nadie que le estuviera recordando (al MAS) su ilegalidad, su irracionalidad".
"El MAS está ante una gran disyuntiva: escribir una constitución para todos los bolivianos o una sólo bajo su mirada, que tendrá muy poca vigencia, probablemente", advirtió Cuellar.
Ocho de los nueve comités cívicos departamentales de Bolivia emplazaron el lunes a Morales a resolver hasta el viernes el conflicto en la Asamblea, mediante el respeto a los dos tercios exigidos en la Constitución y en la ley de convocatoria de ese foro, bajo la amenaza de parar casi todo el país.
Cinco gobernadores opositores ratificaron el ultimátum de los cívicos, que además acordaron ampliar las huelgas de hambre que realizan más de 200 personas, algunas desde hace dos semanas.
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Héctor Arce, calificó de infundado el plazo de los comités cívicos y prefectos, con el argumento de que tanto la Asamblea como el Parlamento son autónomos.
El Gobierno acusa a los opositores de latifundistas, por haber bloqueado en el Senado un proyecto oficial de ley agraria al no asistir a las sesiones.
Morales presidirá esta tarde una manifestación de miles de indígenas y campesinos llegados a La Paz desde diferentes regiones, para exigir al Senado que apruebe esa ley, que prevé confiscación de tierras que el Gobierno considere "ociosas".
El presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Germán Antelo, reiteró hoy a Efe, sobre la decisión del MAS de imponer su mayoría en la Asamblea, que "las definiciones tomadas unilateralmente, sin tomar en cuenta la normativa nacional, no pueden ser acatadas".
"Están equivocados. Eso no es democracia. Esta se consigue con consensos, se construye con mayorías y minorías, y reconozcamos que la minoría nuestra es casi el 50 por ciento", añadió, y dijo que teme que Bolivia se convierta en un "polvorín".
Antelo dio por hecho el paro cívico del viernes y anunció que él se sumará a la huelga de hambre el lunes.
El constituyente y líder de la centrista Unidad Nacional (UN), Samuel Doria Medina, en huelga de hambre desde hace trece días, atribuyó "a una facción radical del MAS" la ratificación de la mayoría absoluta.
A su juicio, "esto complica y embarra más a la Asamblea", porque no se tomó en cuenta una denuncia de fraude que él hizo por la suplantación del voto de dos oficialistas en una anterior votación.
De siete constituyentes de UN que comenzaron el ayuno, cinco lo han dejado por razones de salud -varios fueron hospitalizados- y sólo quedan Doria Medina y Soledad Chapetón en un rincón del teatro de Sucre, capital de Bolivia, donde delibera la Constituyente.
El portavoz presidencial, Alex Contreras, señaló que el Gobierno tiene respaldo, al comentar una encuesta que muestra que la popularidad de Morales subió del 50 a 67 por ciento de octubre a noviembre, mientras que hay una reprobación a la oposición del 61 por ciento.
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