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Italia donó más de 1.000 toneladas de insumos alimenticios valuados en un millón de euros |
| 28-11-2006 - 19:45 h. |
| La Paz | ABI
El gobierno de Italia entregó el martes al presidente Evo Morales Ayma, simbólicamente, la donación de insumos alimenticios por 1.994,1 toneladas valuados en un millón de euros, para quienes resulten damnificados por los desastres naturales ocasionados por el fenómeno climatológico de El Niño el 2007.
En acto realizado en instalaciones del Salón de los Espejos de Palacio de Gobierno el embajador de Italia en Bolivia, Mauricio Zanini, explicó que los productos alimenticios que comprenden en 238.9 toneladas de arroz, 244.5 toneladas de azúcar, 252.1 toneladas de fideo, 897.2 toneladas de harina, 259 toneladas de maíz y 102.4 toneladas de aceite estarán listos para su distribución en enero de 2007 a familias damnificadas en los departamentos de La Paz, Oruro, Potosí, Cochabamba y Santa Cruz.
El diplomático explicó que el millón de euros será invertido en Bolivia después que junto al Viceministerio de Defensa Civil y Cooperación al Desarrollo Integral seleccionen a los proveedores nacionales previa certificación de la calidad de los productos a ser adquiridos.
“Es con gran cariño que hacemos hoy la entrega simbólica de la donación y que concretamente se va a desollar a mediados del mes de enero de 2007 para la parte más pobre de la población. (...) después de un rígido control de calidad, partida por partida. Es una cooperación desinteresada y los alimentos no vienen de Italia, sino que son comprados a productores bolivianos. Ayudamos a los más pobres y al mismo tiempo a la producción de Bolivia”, precisó el diplomático italiano.
El presidente, Evo Morales Ayma, agradeció la cooperación por la partida de alimentos a ser distribuidos entre los sectores más necesitados que se vean afectados por los desastres naturales.
El Mandatario boliviano destacó el desprendimiento del gobierno de Italia para con Bolivia, toda vez que desde inicios de su gestión el país recibió el financiamientos para la construcción del tramo carretero Toledo-Ancaravi con 20 millones de euros. Así como el tramo carretero Oruro-Pisiga, el proyecto de riego de Misicuni con más de 30 millones de euros y otros créditos.
“Es para mi una gran sorpresa la ayuda incondicional y solidaria para los desastres naturales, esperamos que nuestros colaboradores majen de manera responsable. Si hay esta clase de ayuda, tiene que haber una responsabilidad, por eso quiero decirle embajador que en nuestro Gobierno no se roba ni malgasta la donación”, aseguró.
“No solamente queremos dejar esto ahí señor embajador, sabemos que usted se va a ir, pero queremos decirle que sigue siendo parte de este pueblo”, aseguró el Jefe de Estado, quien después, a través de funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores, entregó al diplomático italiano, como presentes, un charango, una distinción y un poncho de la cultura indígena del occidente boliviano.
EL NIÑO
El Servicio Nacional de Metereología e Hidreología (Senamhi) informó que en el país se ha registrado niveles de calentamiento desde el pasado mes de mayo con algunas fluctuaciones de 0 a 0,5 grados centígrados, por lo que se prevé el incremento de lluvias en las regiones del Beni, Santa Cruz, Pando y el norte de La Paz.
En contrapartida se prevé una sequía acentuada en el altiplano y el Chaco chuquisaqueño, cruceño y tarijeño.
Se conoce con el nombre de El Niño, no solamente a la aparición de corrientes oceánicas cálidas en las costas de América, sino a la alteración del sistema global océano-atmósfera que se origina en el Océano Pacífico Ecuatorial (es decir, en una franja oceánica cercana al Ecuador), generalmente durante un periodo comprendido entre diciembre y marzo.
La aparición de las aguas cálidas fue identificada por los pescadores peruanos siglos atrás, quienes le dieron el nombre de El Niño en referencia a la llegada del niño Dios, porque se observaban a finales de diciembre, cerca de la Navidad.
Este fenómeno se presenta a intervalos de dos a siete años y se caracteriza porque la superficie del mar y la atmósfera sobre él presentan una condición anormal durante un período que va de doce a dieciocho meses.
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