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ELECCIONES | Con más del 60 por ciento de los votos escrutados, el izquierdista Rafael Correa se consolida como virtual presidente electo de Ecuador al obtener el 67 por ciento de los votos
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Ecuador: Correa buscará la estabilidad política
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| Quito | Agencias
En un país caracterizado por la inestabilidad política, el desafío de un Gobierno del izquierdista Rafael Correa sería mantenerse en el poder y lograr cogobernar con un Congreso en el que no cuenta con ningún representante.
Por añadidura, el partido de su rival, el magnate bananero Álvaro Noboa, será el bloque mayoritario de la próxima legislatura.
Los cómputos oficiales de la segunda ronda presidencial del domingo, con el 63,44 por ciento de los votos escrutados dan a Correa el 63,31 por ciento de los votos válidos, y a Noboa el 36,69 por ciento.
De confirmarse los resultados finales, Correa debe ser proclamado presidente electo para asumir el mando el 15 de enero como sucesor de Alfredo Palacio.
Correa irrumpió en el escenario electoral con un discurso antisistema, en el que el blanco de sus críticas fue la clase política tradicional a la que prometió "castigar" al llegar al poder.
La propuesta central de Correa fue convocar a una Asamblea Nacional Constituyente mediante la cual se buscaría regular el poder de la legislatura, incluso con la facultad de disolver al Congreso por una sola vez.
Varios sectores políticos han expresado su preocupación por una eventual confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo que pudiera desencadenar en una pugna de poderes tan usual en este país y que suele terminar con el mandatario fuera del poder.
"No vamos a admitir ningún foco de inestabilidad, distorsión o chantaje. Eso no lo vamos a admitir", afirmó Correa el domingo en la noche en una entrevista televisiva consultado sobre el poder político del Congreso.
En los últimos años, el Congreso ha destituido a dos de los tres presidentes que salieron abruptamente del poder: Abdalá Bucaram, a quien declaró en "incapacidad mental" para gobernar en 1997, y a Lucio Gutiérrez, acusado en 2005 de abandono del cargo. También dejó intempestivamente el poder Jamil Mahuad (2000) en una asonada de militares e indígenas.
El diputado Federico Pérez, contrario a la iniciativa de Correa, declaró al canal 4 de televisión "si él quiere pugna de poderes yo no creo que el Congreso se quede sentadito allí a esperar a que le corten la cabeza inconstitucionalmente".
Como parte de su estrategia política, Correa no postuló a nadie para las elecciones legislativas y por ello no contará con congresistas de su movimiento político, aunque partidos de izquierda y centro izquierda le expresaron su respaldo.
En el Congreso, que se instalará el 5 de enero, la primera fuerza electoral será el Partido Renovador Institucional de Acción Nacional, de Noboa, a quien le corresponde por ley, la presidencia del Congreso. Tendrá 28 diputados de los 100 del Congreso unicameral.
Por la senda bolivariana
Correa puede unirse a la senda de la revolución bolivariana de su amigo Hugo Chávez u optar por el pragmatismo político para mejorar la relación con Estados Unidos.
Correa declaró que su objetivo es la "unidad sudamericana", objetivo que le une al presidente venezolano, pero aclaró que no será una nueva versión ni de Chávez ni de Fidel Castro.
"Los latinoamericanos somos todos bolivarianos", afirmaba también su programa electoral, que contiene puntos conflictivos en la relación con Washington.
El líder de la coalición izquierdista "Alianza País" se opone a la renovación en 2009 del acuerdo sobre el uso conjunto con Estados Unidos de la base aérea de Manta, en el litoral del Pacífico.
Reiteró que no suscribirá un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Washington, en la actualidad paralizada a raíz de una controversia con la compañía petrolera estadounidense Oxy.
La convocatoria de una Asamblea Constituyente para refundar las instituciones, que considera corruptas, como hizo Chávez y ahora intenta el presidente boliviano, Evo Morales, es otro de sus proyectos conflictivos.
DESCARTAN FRAUDE
La misión de la Organización de Estados Americanos, OEA, constató que las elecciones presidenciales ecuatorianas se desarrollaron normalmente y "no ha sido objeto de un fraude", declaró ayer el jefe del grupo, José Viera-Gallo.
Desechó así la denuncia de Noboa que desconoció las cifras extraoficiales que el domingo dieron como vencedor al izquierdista Rafael Correa.
Viera-Gallo, senador chileno, reconoció que el proceso electoral se desarrolló en "un ambiente de tranquilidad".
Dijo que fue "un acto electoral válido y por tanto que no ha sido objeto de un fraude".
"Pueden haber habido irregularidades circunstanciales, aisladas pero que no inciden de ninguna manera en lo resultado final", aseguró el funcionario que asumió la vocería de la misión de la OEA, en reemplazo de Rafael Bielsa, ante el llamado que hiciera la entidad para que se presentara en Washington a informar sobre el desarrollo del proceso.
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