Santiago de Chile | Agencias.- Las comisiones de Defensa y del Exterior de la Cámara de Diputados chilena convocaron a una reunión conjunta con los ministros de esas áreas para considerar el alcance de recientes emplazamientos desde Bolivia y Perú.
La convocatoria responde a preocupaciones surgidas en la élite política, muy sensible a los históricos reclamos de sus vecinos, por la ofensiva diplomática y ciudadana lanzada por el presidente Evo Morales para presionar una solución a la reivindicación marítima boliviana.
El mandatario convocó la semana pasada a una reunión especial de la Organización de Estados Americanos (OEA) para analizar el tema.
A ello se unen reiteradas preocupaciones expresadas por funcionarios y dirigentes políticos peruanos en torno a las millonarias compras de armas de última generación de las Fuerzas Armadas chilenas, que -afirman- van mucho más allá de una simple renovación tecnológica.
En reunión con sus partidarios en la ciudad fronteriza de Tacna, el candidato presidencial Ollanta Humala -favorito para ganar los comicios de abril próximo en el vecino país- arremetió de nuevo contra lo que llamó "las compras compulsivas" de armamentos en Chile.
Tras rechazar acusaciones de "anti-chileno", el dirigente político llamó a Santiago a transparentar todos los problemas que afectan las relaciones bilaterales, que incluyen -además del militar- la delimitación marítima entre ambos países.
Chile, empeñado potenciar y modernizar sus Fuerzas Armadas, ha adquirido en los dos últimos años 10 cazabombarderos F-16 -que integran la más moderna y poderosa flota aérea de combate de América Latina-, cuatro fragatas, dos submarinos y 118 tanques Leopard II.